La Real Sociedad ha dado un volantazo en LaLiga tras un inicio nefasto que acabó con la destitución de Sergio Francisco en diciembre de 2025, cuando el equipo rondaba el descenso con solo 16 puntos en 16 jornadas. Bajo el mando interino de Jon Ansotegi primero y Pellegrino Matarazzo después, los txuri urdin suman tres partidos consecutivos invictos –dos empates y una victoria agónica 1-2 ante el Getafe el pasado viernes, con gol de Aramburu al 90’+6’–, elevando su casillero a 21 puntos en 19 jornadas. Ese respiro da oxígeno para las próximas dos citas, pero ya se palpita el partidazo en Anoeta ante el Barcelona, clave para el pleno al 15 de La Quiniela.​

De la crisis al primer alivio

El cese de Francisco llegó tras tres derrotas seguidas, con el equipo decimoquinto y a un punto del descenso, reflejo de un fútbol pobre y sensaciones desastrosas. Ansotegi, del filial, ha inyectó estabilidad hasta la llegada de Matarazzo: dos empates solventes y el triunfo en el Coliseum –goles de Méndez y Aramburu, tras empate temporal de Juanmi– que dan aire en la tabla. Con 21 puntos, la Real sale del pozo y gana confianza para una segunda vuelta que empieza a oler a posible sorpresa.​

Anoeta, trampa para el Barça

La próxima jornada trae el Real Sociedad-Barça en San Sebastián, un duelo histórico donde los txuri urdin han plantado cara en Anoeta –victorias recientes y empates épicos– y que decide el pleno al 15 del boleto de La Quiniela. El Barça llega mermado por Supercopa y Copa del Rey, con calendario apretado que puede amplificar el factor Reale Arena, siempre bravo ante los grandes. Para los realistas, más que tres puntos, es la chance de confirmar el cambio de rumbo ante un gigante vulnerable.​

Quiniela, con el pleno en juego

El Real Sociedad-Barcelona se corona como el signo estrella del boleto fin de semana, un duelo histórico abierto que divide a los pronosticadores entre la lógica culé y la ilusión txuri urdin. Historial favorable a los locales en ocasiones y el desgaste visitante invitan a valorar el «X» o incluso la sorpresa «1», en una Quiniela donde Anoeta puede ser el detonante del pleno al 15.