El Real Oviedo, actual colista con solo 12 puntos, se agarra a la esperanza de dar un golpe sobre la mesa este fin de semana en el Tartiere, donde recibe al Real Betis en uno de los partidos destacados del boleto de La Quiniela. A cuatro puntos de la salvación, los carbayones necesitan imperiosamente los tres puntos para poner el descenso al rojo vivo y confirmar la leve mejoría que Guillermo Almada ha empezado a implantar.

Colistas pero con un respiro reciente

La situación clasificatoria es crítica, pero el equipo ha logrado sumar en los dos últimos partidos bajo las órdenes de Almada: empates que cortan la hemorragia aunque no satisfacen a nadie en un contexto donde los puntos de los demás rivales directos vuelan. Esos resultados iniciales muestran signos positivos –más orden táctico, mayor intensidad sin balón–, pero los empates ya no bastan: el Oviedo necesita victorias para escapar del pozo y recuperar la confianza de una afición que sigue respondiendo en el Carlos Tartiere.

Con 12 puntos tras 18 jornadas, la distancia de cuatro puntos con la permanencia se ha convertido en un abismo psicológico que solo se cierra ganando en casa. El fortín asturiano debe volver a serlo, porque los triunfos como local son la única medicina real para un equipo que no puede depender eternamente de rachas ajenas.

Betis, rival asequible en el momento justo

El Real Betis llega en un momento delicado, con derrotas recientes y problemas de identidad que lo alejan de sus mejores versiones. Para el Oviedo, este es el escenario soñado: aprovechar las dudas sevillanas, presionar alto con la grada a favor y concretar en las áreas, donde hasta ahora ha fallado demasiado. Almada ha insistido en que los partidos en casa son la clave de la remontada, y este choque contra un rival de la zona noble puede ser el punto de inflexión que catapulte al equipo fuera del descenso.

Ganar no solo sumaría tres puntos vitales, sino que confirmaría que la llegada del uruguayo al banquillo está dando frutos tangibles. Sería un mazazo moral para el Betis y un impulso anímico para encarar el partido pendiente que aún resta por disputar.

La Quiniela en vilo con el Tartiere como protagonista

En clave de La Quiniela, el Oviedo-Betis se perfila como uno de los signos más disputados del boleto del fin de semana: el colista obligado a reaccionar en casa frente a un Betis vulnerable. Muchos apostantes dudarán del «2» automático visitante y valorarán seriamente la sorpresa azulona, especialmente con la necesidad imperiosa de los asturianos y el factor Tartiere. Para el Oviedo, más que quinielas, está en juego poner el descenso y la permanencia al rojo vivo: una victoria cambiaría por completo la narrativa de un equipo que, pese a todo, se niega a tirar la toalla.