El Getafe CF sobrevive estancado en mitad de tabla gracias a un inicio de curso brillante que ahora amortigua una racha demoledora, la peor de toda LaLiga con solo un punto de los últimos 15 posibles. Los de José Bordalás, que rozaron puestos europeos en las primeras jornadas, ven cómo errores colectivos e individuales les hunden en una crisis que amenaza con complicarles la segunda vuelta. El último mazazo llegó el pasado viernes ante la Real Sociedad, con un 1-2 agónico en el descuento –gol de Juanmi al 89′ y Aramburu al 90’+6’– que resume la maldición actual del Coliseum.
Racha negra que frena el motor azulón
El Getafe acumula cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, con fallos a balón parado y despistes defensivos que Bordalás no deja de recordar en rueda de prensa. Esos «unos cuantos despistes esta temporada» han costado puntos vitales, transformando un equipo sólido en uno vulnerable que ha pasado de ser el segundo menos goleado a encajar con regularidad. Sin ese colchón inicial, la mitad de tabla se convertiría en zona de fuego, pero ahora toca reaccionar antes de que el pozo se acerque.
Dos finales por la permanencia en el horizonte
El calendario no da tregua: primero el Valencia el domingo 18 de enero en el Coliseum, un duelo señalado como destacado del boleto de La Quiniela del fin de semana y directo por la salvación. Historial equilibrado –11 victorias getafistas, 8 empates y 21 ches–, pero con el Valencia necesitado y Bordalás exigiendo garra, se perfila como el gran enigma del cupón.
Justo después, el Girona en Montilivi, un rival al alza que ha salido del pozo con 21 puntos y racha positiva, lo que añade presión extra a un Getafe que no puede permitirse más tropiezos ante equipos en su misma lucha. Estos dos choques definen si el equipo azulón recupera el pulso o se complica la vida en descenso.
Quiniela, con el Getafe como incógnita clave
La Quiniela del fin de semana –tras el intersemanal de Copa del Rey y Bundesliga– pone el foco en LaLiga, con el Getafe-Valencia como partido estrella por su igualdad y connotaciones clasificatorias. Para los apostantes, el signo del Coliseum se presenta dudoso: ¿reacción local o aprovecha el Valencia la racha negra rival? El contexto de crisis invita al «X» o incluso sorpresa visitante, en un boleto donde Bordalás y sus hombres serán decisivos para no dar pistas al descenso.