El CA Osasuna arrastra la peor racha visitante de LaLiga: cero victorias en diez partidos fuera de casa, solo dos puntos de 30 posibles y una fragilidad que confirmó la derrota 1-0 ante el Girona, su octava por la mínima lejos de El Sadar. El equipo de Alessio Lisci suma 19 puntos en 19 jornadas, a solo dos del descenso que marca el Valencia con 17, en una tabla apretada donde cada tropiezo pesa como plomo. El problema se agrava con la sequía goleadora: sin marcar en ocho de esos diez desplazamientos, con solo tres tantos a favor y doce en contra.​

El Sadar, único refugio rojillo

Fuera de Pamplona, Osasuna se desinfla: derrotas ante Real Madrid, Atlético, Villarreal, Espanyol y Sevilla por 1-0, más el mazazo en Montilivi donde generó ocasiones pero pagó la falta de puntería ante Gazzaniga. Dos empates aislados son el único botín, cifra «sin excusa posible» a mitad de temporada, según crónicas especializadas. Lisci prioriza el trabajo colectivo, pero el gol visitante es la gran asignatura pendiente para un equipo que aspira a más.​

Prueba ante el colista en auge

El próximo reto llega en El Sadar con la recepción al Real Oviedo, colista pero al alza tras racha positiva, en uno de los duelos destacados del boleto de La Quiniela del fin de semana. El fortín navarro –invicto en varios tramos– ofrece esperanza para sumar de tres ante un rival directo, pero el Oviedo llega crecido y dispuesto a rascar. Para Lisci, es momento de transformar ocasiones en goles y certificar que el cambio de dinámica no es flor de un día.​

Quiniela, con El Sadar como enigma

Osasuna-Oviedo se perfila como el gran atractivo del boleto, un choque de necesitados donde el factor local inclina la balanza al «1», pero la fragilidad visitante y el alza asturiana invitan a cautela. Historial favorable a los rojillos y la urgencia clasificatoria convierten el signo en decisivo para columnas enteras, especialmente en una jornada donde LaLiga regresa con todo.