El Real Madrid de Álvaro Arbeloa vive en modo examen permanente: la sufrida victoria 2-0 ante el Levante en el Bernabéu alivió la herida copera, pero no apagó las dudas de un público que ya no acepta un solo tropiezo más. Todo lo que no sea ganar al Mónaco en la séptima jornada de la Champions volverá a convertir Chamartín en un plebiscito, con la sensación de que la temporada se juega entre Europa y la caza de un Barcelona que sigue mandando en LaLiga.​

Un triunfo balsámico… y áspero

Ante el Levante, el Madrid volvió a caminar sobre el alambre: primera parte espesa, dificultades ante el bloque bajo granota y nervios a flor de piel en la grada tras la eliminación en Copa. Solo en la segunda mitad, con más ritmo de balón e intensidad en los duelos –como subrayó el propio Arbeloa–, llegaron el penalti transformado por Mbappé y el cabezazo de Asensio tras córner de Arda Güler para certificar tres puntos vitales. El 2-0 da aire, pero la sensación es que el equipo vive obligado a ganar siempre… y a convencer más de lo que está convenciendo.​

El Mónaco, partido de sentencia

El duelo ante el Mónaco en el Bernabéu, dentro de la fase liga de la Champions, es mucho más que una jornada europea: es una final emocional. El Madrid viene de perder en casa ante el Manchester City en la fecha anterior y la clasificación se ha apretado, de modo que un nuevo tropiezo pondría en jaque su hoja de ruta continental y encendería de nuevo las críticas. En Chamartín, la consigna es clara: solo vale ganar, porque la Champions es el gran termómetro del proyecto Arbeloa.​ Además, dicho encuentro decidirá el pleno al quince de La Quiniela.

LaLiga, persecución al Barça

En el campeonato doméstico, el Madrid camina a rebufo del Barcelona: 48 puntos por los 49 azulgranas tras 20 jornadas, en una pelea cuerpo a cuerpo por el título. La distancia es mínima, pero el margen de error también; cada jornada que pasa sin recortar se vive como una oportunidad perdida, y cualquier tropiezo blanco puede ser definitivo si el Barça mantiene su paso firme. De ahí que el vestuario sienta que la temporada se juega a doble o nada: Champions y LaLiga o sensación de fracaso rotundo.​

El mejor Asensio, la gran noticia

En medio del ruido, la mejor noticia deportiva se llama Marco Asensio. El balear encadena actuaciones decisivas, con cinco goles en los últimos cuatro encuentros entre todas las competiciones, incluido el testarazo ante el Levante que cerró el triunfo en el debut liguero de Arbeloa en el Bernabéu. Su regreso a una versión más determinante ofrece al técnico una pieza clave para desatascar partidos cerrados y descargar de responsabilidad a Mbappé.​

La gestión de Vinicius, asunto central

Otro foco estará en cómo gestiona Arbeloa el papel de Vinicius, señalado tras la debacle copera y alternando momentos brillantes con partidos de frustración. El técnico conoce la casa, sabe la importancia del brasileño en las grandes noches y deberá decidir si le da galones absolutos ante el Mónaco o reparte protagonismo con un Asensio en plena crecida. En La Quiniela, el signo del Madrid sigue siendo teóricamente fijo, pero la sensación es que cada partido europeo y liguero del equipo blanco se juega al filo de la navaja