El Athletic Club atraviesa su peor momento de la temporada con cuatro partidos sin ganar en LaLiga –tres derrotas y un empate– que han dejado al equipo rojiblanco tocado y a ocho puntos de la sexta plaza, ahora en poder del Betis. La derrota ante el Mallorca evidenció todas las carencias: falta de ideas arriba, fragilidad defensiva y la sensación de que el bloque de Ernesto Valverde se ha venido definitivamente abajo tras un curso pasado de ensueño con Champions incluida. Complicaciones en Champions League, sufrimiento en Copa del Rey y una Liga donde los leones parecen lejos de toda aspiración noble pintan un panorama preocupante.​

Cuatro jornadas negras sin respuestas

La racha negativa arrancó con tropiezos ante rivales directos y se consumó en Son Moix, donde el Mallorca –necesitado– supo explotar los errores bilbaínos para infligir una derrota que duele por lo previsible. Cuatro sin ganar significa solo dos puntos de doce posibles, con goles encajados en los momentos clave y una ausencia total de contundencia arriba que recuerda los fantasmas de temporadas pasadas. La sexta plaza, billete a Europa, se aleja a ocho puntos y la zona Champions parece un sueño imposible.​

El proyecto se asfixia

El calendario aprieta por los tres frentes: tropiezos europeos que cuestionan la competitividad continental, papel sufridor en Copa y una Liga donde el Athletic ya no asusta a nadie. La sensación es que el equipo ha perdido la identidad que le llevó a pelear con los grandes la campaña anterior: menos intensidad, menos verticalidad y una dependencia excesiva de individualidades que no terminan de aparecer. Valverde insiste en el proceso, pero los números aprietan y la paciencia se agota.​

Sevilla, un Pizjuán que puede ser sentencia

El próximo domingo toca visitar el Ramón Sánchez-Pizjuán, feudo sevillista donde un nuevo tropiezo podría hacer tambalear los cimientos del proyecto Valverde. El Sevilla, irregular pero peligroso en casa, representa una trampa mortal para unos leones sin colmillo: tres puntos vitales para reaccionar o confirmar que la temporada se ha torcido de forma irreversible. Para la afición, más que un partido es un ultimátum.​

La Quiniela, con los leones como incógnita

En el boleto de La Quiniela, el Sevilla-Athletic se perfila como signo dudoso: los hispalenses ganan peso por factor campo y la crisis visitante, pero el ADN competitivo bilbaíno siempre acecha con la «X». Pronosticadores divididos ante un choque que puede decidir columnas: ¿reacción desesperada de Valverde o nuevo mazazo que ponga en jaque el futuro rojiblanco?