El Getafe CF vive su hora más baja en LaLiga: seis partidos sin ganar, cuatro derrotas en las últimas cinco jornadas y una caída libre que ha llevado a los de José Bordalás de soñar con Europa a mirar con pánico el descenso, a solo dos puntos de la zona roja. La derrota en casa ante el Valencia –rival directo que sale del pozo con 20 puntos– ha prendido todas las alarmas en el Coliseum, donde la urgencia de puntuar se ha convertido en necesidad imperiosa para evitar el fuego cruzado de la tabla baja.​

Seis jornadas de sufrimiento azulón

La racha negativa es alarmante: desde la última victoria quedan cuatro derrotas y dos empates, con errores defensivos recurrentes que han evaporado la solidez que caracterizó al equipo en la primera vuelta. Bordalás ha pasado de alabar la intensidad a lamentar «despistes colectivos» que cuestan caro, transformando un bloque fiable en uno vulnerable que encaja con demasiada facilidad. Esos dos puntos que separan al Getafe del descenso son un abismo psicológico en esta fase del curso.​

Valencia revive, Getafe se hunde

El mazazo llegó con la derrota ante un Valencia que necesitaba la victoria como el oxígeno: los che suman 20 puntos, salen del pozo y complican la vida a los azulones, que ven cómo los rivales directos aceleran mientras ellos patinan. La zona baja arde, con solo cuatro puntos que separan a seis equipos en una lucha salvaje donde cada tropiezo pesa como sentencia.

Girona, trampa mortal en Montilivi

El lunes llega el desplazamiento a Montilivi ante un Girona en racha –cuatro victorias en cinco partidos–, equipo en forma que ha pasado de sufrir el descenso a mirar Europa y que recibe con la confianza por las nubes. Para Bordalás, más que tres puntos está en juego el orgullo y la reacción: una derrota catalana sería oxígeno para los rojillos; cualquier punto, tabla salvavidas moral.

Quiniela, con el pleno al 15 en juego

Getafe-Girona decide el pleno al 15 de La Quiniela: los pronosticadores ven el «2» como lógico por forma catalana, pero la necesidad azulona y ADN luchador bordalista invitan a valorar «X» como opción trampa. Historial equilibrado y contexto de final por la permanencia convierten el signo en decisivo para columnas completas, especialmente en lunes que puede cambiar dinámicas enteras de la zona baja.