Osasuna ha dado un volantazo espectacular y es que de rozar el abismo, han pasado a pedalear con confianza hacia la zona tranquila de LaLiga, con dos victorias seguidas que le han dado 25 puntos y oxígeno vital para afrontar con garantías la segunda mitad del presente curso.

De la zona roja a la reacción rojilla

El arranque de los de Lisci fue un calvario: instalados en la última posición durante buena parte de la primera vuelta, con un fútbol gris y cero victorias a domicilio que alimentaban el pesimismo. Ese Osasuna vulnerable parecía abocado a una lucha agónica por la permanencia, pero el equipo ha despertado justo a tiempo, recuperando la garra en El Sadar y rompiendo la maldición fuera de casa.

Vallecas como punto de inflexión

La victoria agónica ante el Oviedo hace dos jornadas, con gol en el último suspiro del encuentro y polémica incluida, ya fue un bálsamo, pero el triunfo este sábado en Vallecas frente al Rayo ha sido el golpe sobre la mesa. Ganar en un feudo tan complicado como el del Rayo no solo suma tres puntos de oro, sino que valida la transformación. Los rojillos ya no solo resisten en casa, sino que saben morder lejos. Con 25 puntos en el casillero, el descenso sigue cerca, pero las sensaciones apuntan a que este Osasuna puede estirar la racha y alejarse del peligro.

Raúl Moro, el fichaje que acelera el motor

El mercado invernal ha traído dinamita con Raúl Moro, el refuerzo estrella que llega para dotar de velocidad y desequilibrio a la segunda vuelta. Su llegada encaja perfecto en este Osasuna resucitado: un jugador vertical, con gol y capaz de decidir en espacios reducidos, justo lo que necesita un equipo que ahora compite con ambición. Moro no solo suma talento, sino que inyecta un plus anímico a un vestuario que ha pasado de la duda a la convicción.

Osasuna-Villarreal: la gran cita de la Quiniela

El sábado llega el Villarreal, un rival en horas bajas tras caer del podio y con tres derrotas en cinco partidos, en uno de los choques estrella del boleto de La Quiniela. Para Osasuna, es la chance de firmar la tercera victoria liguera seguida y refrendar que la mejoría es sólida. El Submarino llega tocado, con dudas ante los grandes y un calendario que aprieta, lo que abre la puerta a una sorpresa navarra en casa.

Osasuna ha puesto el pie a fondo y apunta a confirmar su resurrección ante un Villarreal vulnerable. Si logran esa tercera victoria consecutiva, no solo tomarán distancia del descenso, sino que se meterán de lleno en la pelea por la zona media-alta, convirtiéndose en el equipo “tapado” que puede dar alegrías en tu boleto de La Quiniela.