El Villarreal CF atraviesa uno de esos tramos de la temporada donde el motor parece haberse calado justo cuando el camino empezaba a empinarse. Lo que en septiembre era fluidez y optimismo, en este inicio de 2026 se ha convertido en dudas. Tras el empate ante Osasuna y venir de dos derrotas consecutivas (ante Real Madrid y Betis), los de Marcelino García Toral encadenan su tercera jornada sin sumar de tres, una racha que ha frenado en seco su asalto al podio de LaLiga.
El «Expediente X» de la Champions y el adiós a la Copa
Resulta difícil de explicar cómo un equipo que se mantiene en la zona noble de la liga española ha firmado una de las páginas más negras de su historia reciente en Europa. El Villarreal se ha despedido de la Champions League siendo la sombra de sí mismo: 0 victorias y un solo empate en 8 duelos, terminando penúltimos en la liguilla.
Si a esto le sumamos la prematura eliminación en la Copa del Rey (cayendo ante el Racing), el diagnóstico es claro: el equipo se ha quedado sin «red de seguridad». Solo queda la Liga, y aunque la cuarta plaza no peligra por la renta sobre el quinto, el club sabe que el proyecto necesita el tercer puesto para validar las sensaciones del inicio de curso.
La caza del Atlético: Un duelo a distancia
Pese al bache, el fútbol le ha dado una «bala» extra al Villarreal. El tropiezo del Atlético de Madrid permite que la distancia se mantenga en 3 puntos. Marcelino sabe que recuperar el podio es posible, especialmente con ese duelo pendiente ante el Levante que podría igualar las fuerzas en la tabla. Sin embargo, para asaltar el cajón de honor, el equipo necesita recuperar la contundencia defensiva y ese fútbol de transiciones que ha perdido brillo en las últimas semanas.
Próxima estación: El «duelo de los heridos» ante el Espanyol
El calendario no da tregua y la próxima jornada nos regala un choque de trenes en horas bajas: Villarreal vs Espanyol. Ambos equipos llegan tras encadenar derrotas y con la necesidad urgente de demostrar que su lugar en la clasificación no es un espejismo.
Villarreal: Necesita rearmarse mentalmente tras el fracaso europeo.
Espanyol: Buscando recuperar la solidez tras el golpe del Alavés.
Este Villarreal-Espanyol huele a partido trampa. Históricamente, el Villarreal ha dominado sus enfrentamientos directos, pero la inercia de ambos lo convierte en un partido de triple o, al menos, de cubrirse con el 1X. El Submarino es favorito por plantilla y jugar en su campo, pero la moral ahora mismo es su principal enemigo.
La temporada del Villarreal se juega en los próximos 30 días. Sin distracciones externas, Marcelino tiene tiempo para trabajar en el campo de entrenamiento y relanzar un proyecto que, pese a las heridas, sigue teniendo el objetivo del podio a tiro de piedra.