El Getafe se ha levantado a tiempo y vuelve a parecerse a aquel equipo competitivo y correoso que fue una de las revelaciones de las primeras jornadas de LaLiga. Bordalás no ha dicho su última palabra y el equipo azulón se ha vuelto a enganchar a la pelea por la permanencia con argumentos.

Del bache al reenganche

Tras enlazar varias derrotas que le acercaron peligrosamente al abismo, el Getafe ha logrado frenar la caída con tres jornadas sumando de forma consecutiva. Dos empates y, sobre todo, la última victoria ante el Alavés en un duelo directo por la salvación han cambiado el ánimo en el Coliseum. Ese triunfo, ante un rival que también se juega la vida, vale algo más que tres puntos: refuerza el plan, la fe del vestuario y el mensaje de que el equipo vuelve a ser fiable cuando más lo necesita.

El sello Bordalás vuelve a aparecer

En esta mini‑reacción se ha vuelto a ver el libreto clásico de Bordalás: orden defensivo, intensidad en cada disputa y máxima competitividad en las áreas. El Getafe ha recuperado esa versión incómoda para cualquier rival, la que le permitió sorprender en el inicio de temporada y colocarse por encima de lo esperado en la clasificación. Cuando el equipo ajusta atrás y compite cada balón dividido, sufre menos, se mantiene vivo en los partidos y está en disposición de arañar puntos casi en cualquier escenario.

El duelo ante el Alavés, punto de inflexión

La victoria contra el Alavés puede marcar un antes y un después. Ganar a un rival directo, en un partido de máxima tensión, supone poner tierra de por medio con la zona más caliente y mandar un mensaje al resto de equipos de la parte baja, el Getafe está muy vivo. Además, refuerza la idea de que, en las “finales” por la permanencia, suele aparecer la mejor versión azulona, esa que maneja bien los tiempos, el contacto y la guerra de detalles.

Villarreal en el Coliseum: prueba de nivel en La Quiniela

El próximo reto llega rápido y con impacto directo en La Quiniela, y es que el Villarreal visita el Coliseum en uno de los partidos destacados del boleto. Se trata de un rival de nivel, pero que no atraviesa su mejor momento de juego y resultados, lo que abre una ventana muy interesante para el Getafe. Si los azulones ganan, darán un salto gigante hacia su objetivo de la permanencia y confirmarán su recuperación ante un rival de zona alta/media. Además, reforzarían la imagen del Coliseum como campo incómodo, donde sacar puntos empieza a ser cada vez más difícil para cualquier visitante.

El Getafe ha pasado de mirar al vacío a ver una salida clara hacia la salvación. Si ante el Villarreal confirma su reacción, no solo se alejará del abismo, sino que recuperará del todo ese perfil de equipo áspero, de los que hacen sudar cada casilla en La Quiniela.