Girona vuelve a sembrar dudas tras dos tropiezos consecutivos y recibe al Barcelona en un derbi catalán que puede definir su temporada. Montilivi acoge el lunes 16 uno de los platos fuertes de La Quiniela.
Dos fallos que acercan el pozo
El Girona no logra escapar del peligro: derrota en Oviedo y empate ante el Sevilla tras ir todo el partido por delante. Esos tropiezos han frenado un proyecto que apuntaba alto después de un inicio muy flojo y su posterior reacción, y ahora miran de reojo nuevamente a la zona baja, recordando el drama del curso pasado, cuando se salvaron por un punto en la última jornada. La irregularidad lastra, y aunque se dominan fases del juego, se sigue fallando en la gestión con el balón y la definición.
Barcelona enchufado, pero derbi siempre es derbi
El Barça llega líder y en gran momento, con unas últimavas victorias cómodas y Lamine Yamal en modo estelar. Ganó el pasado curso en Montilivi, pero los rojiblancos recuerdan el 4-2 del curso 23/24, una noche mágica que ilusionó. Este derbi catalán promete tensión, el Girona necesita los tres puntos para un plus anímico y alejarse del descenso; el Barça, para reforzar su liderato.
Montilivi como tabla salvadora
Jugar en casa es clave para el Girona, aunque Son Moix no siempre responde, pero Montilivi ha sido refugio. Una victoria ante el líder no solo sumaría, sino que cambiaría la narrativa, de dudas a creer en algo grande, evitando repetir el agónico final anterior.
Este derbi puede ser el punto de inflexión para el Girona. Ganar al Barça relanzaría el proyecto; pero perder, acercaría el fantasma del curso pasado. En La Quiniela, un partido complicado.