El Sevilla vive una semana de máxima urgencia tras no poder ganarle al Alavés. El empate in extremis en casa alarga su crisis y le acerca peligrosamente la zona de descenso, de la que ya se salvó el pasado curso por un único punto de diferencia.
Almeyda no da con la tecla
El 1-1 ante el Alavés en el Sánchez-Pizjuán fue otro capítulo de frustración para los de Nervión. Sow adelantó al Sevilla, pero Toni Martínez igualó de cabeza y el equipo de Almeyda se quedó sin recursos para desequilibrar. Son ya tres partidos sin ganar —con solo un triunfo en los últimos ocho—, un registro que refleja la incapacidad del técnico para encontrar la fórmula. La expulsión del propio Almeyda y de Jordán desde el banquillo caldeó un final tenso que resume la delicada situación sevillista.
Clasificación al rojo vivo
Con 26 puntos tras 24 jornadas, el Sevilla coquetea con el peligro, está a tiro de los equipos de abajo, que suman con regularidad. Un nuevo tropiezo este domingo en el Coliseum Alfonso Pérez ante un Getafe en racha, firma cuatro partidos sumando, y dos victorias consecutivas, podría dejarle a las puertas del descenso si Mallorca o Rayo reaccionan. La situación es de presión en estado puro y Almeyda necesita una victoria ya para calmar ánimos y reenfocar al vestuario en conseguir cuanto antes el objetivo de la permanencia.
Getafe en casa: trampa mortal para el Sevilla
El desplazamiento al Coliseum es un examen de fuego. El Getafe llega lanzado, consolidado en mitad de tabla con 29 puntos y fiel al manual Bordalás: intensidad, solidez y contra letal. Para el Sevilla, ganar sería oxígeno vital; empatar, insuficiente; y perder, un mazazo que confirmaría al equipo como candidato al pozo. No hay margen: los hispalenses están obligados a reaccionar en un feudo tradicionalmente hostil.