El Real Madrid de Arbeloa busca imponer su autoridad renovada en El Sadar, donde Osasuna siempre plantea batalla pero ha sido testigo de grandes noches blancas. El equipo de la capital llega en un buen momento, mostrando su mejor versión con el nuevo míster a los mandos.
El cambio de juego más consolidado
Desde que Arbeloa asumió el cargo, este Real Madrid exhibe su versión más sólida y equilibrada, con una presión alta efectiva y transiciones letales. El pasado curso, en la más reciente visita a El Sadar, se firmó un 1-1 sufrido. Para esta jornada, y a diferencia del duelo ante la Real Sociedad, donde jugó Gonzalo en punta, regresa Mbappé al once, listo para sumar a un Vinicius en modo avión que desborda, acelera y decide como en sus mejores días ( firmó doblete ante la Real).
Feudo hostil, pero con noches blancas memorables
Pamplona es siempre complicado para el Madrid. Osasuna ha empatado o ganado en más de la mitad de sus visitas este siglo, lo que refleja visitar este estadio, con ambiente volcánico y colmillo local. Sin embargo, el madridismo ha vivido remontadas épicas y goles icónicos como aquel de Benzema. Vinicius y Mbappé representan ese peligro actual, velocidad endiablada, uno contra uno imparables y capacidad para castigar errores en transiciones.
Grandes peligros para el Osasuna de Lisci
Los rojillos llegan en racha (cinco sin perder), pero se enfrentan un Real Madrid que no regala nada. Mbappé llegará fresco y Vinicius desatado, siendo las grandes amenazas de los de Arbeloa para una defensa rojilla que deberá multiplicarse. Si Arbeloa mantiene este nivel al Real Madrid lo que resta de curso, el liderato en LaLiga y avanzar lejos en Champions seguirán al alcance.
Claves para La Quiniela
-Real Madrid consolidado y mejor juego: «2» gana peso, pero El Sadar invita a «X2».
-Dúo Mbappé-Vinicius: desequilibrio total; goles probables.
-Osasuna muy vivo: racha local de 5 partidos consecutivos sumando.