El Espanyol se ha desplomado en 2026: de firmar una primera vuelta sobresaliente a encadenar una crisis que lo ha sacado de la sexta plaza y lo acerca, peligrosamente, a una lucha indeseada.

De equipo revelación a caída libre

El conjunto de Manolo González fue uno de los grandes nombres de la primera vuelta, sólido atrás y eficaz en área rival, lo que le permitió asentarse en puestos europeos. Pero el cambio de año lo ha destrozado: en lo que va de 2026 no ha ganado ni un solo partido y acumula ocho jornadas sin victoria, con solo 2 puntos de 24 posibles. La goleada encajada en el Metropolitano (4-2 ante el Atlético, pese a empezar ganando con gol de Jofre) simboliza la caída: el equipo golpea primero, pero se desmorona en cuanto le aprietan.

Defensivamente, la sangría es evidente: el Espanyol ha recibido 12 goles en sus últimos cuatro encuentros y ya encaja más de los que marca (31 a favor, 37 en contra), números impropios de un aspirante europeo. Esa fragilidad ha hecho saltar todas las alarmas.

Adiós a la sexta plaza… y aviso serio

La derrota ante el Atlético ha tenido doble castigo: deportivo y clasificatorio. El Celta le ha arrebatado la sexta plaza, y por detrás aprietan Athletic, Osasuna, y Real Sociedad, todos a tiro de un partido. De no reaccionar de inmediato, el Espanyol puede pasar en muy pocas jornadas de pelear por Europa a quedar atrapado en una zona media peligrosa, rodeado de equipos que vienen en dinámica ascendente.

Elche y Oviedo: dos rivales “propicios” que huelen la sangre

El calendario ofrece, en teoría, una oportunidad de oro: primero Elche y después Real Oviedo, dos equipos inmersos en la lucha por la permanencia. Sobre el papel, son seis puntos “marcados” para un candidato al top 6, pero la realidad actual invita a la prudencia.

Elche y Oviedo llegan con urgencias propias y pueden aprovechar las bajas revoluciones de los pericos para sumar tres puntos vitales.

Cada partido ante ellos será una final: para los rivales, por la salvación; para el Espanyol, por no confirmar que la crisis se ha instalado de forma definitiva.

Si el Espanyol no sube una marcha, estos duelos “asequibles” pueden convertirse en trampas que agranden la herida.

La reacción urge o la crisis sería importante

De cara a La Quiniela, este nuevo contexto cambia por completo el enfoque con el Espanyol. Necesita una victoria urgente para cortar la caída libre y reconectar con la versión fiable de principios de curso. De lo contrario, estos dos próximos partidos, que parecían un trampolín hacia Europa, pueden convertirse en la confirmación de una crisis que nadie esperaba en Cornellà.