La Real Sociedad ve frustrado su intento de dar caza a las plazas europeas tras dejar escapar un 3-3 ante el colista Real Oviedo en Anoeta, un empate que corta de raíz su reacción reciente y pone más complicado acabar entre los 7 primeros..
Emoción hasta el último segundo en Anoeta
El duelo del pasado fin de semana fue un auténtico festival de goles y emociones: el Oviedo se adelantó 0-2 con doblete de Federico Viñas, pero la Real remontó con los tantos de Óskarsson (64′ y 90′) y Caleta-Car (87′) para ponerse 3-2. Sin embargo, en el descuento (92′), Eric Bailly igualó de cabeza para los asturianos, dejando un sabor amargo a los txuri-urdines. Un punto que sabe a poco para un equipo que dominó la segunda parte, pero pagó caro su fragilidad en los minutos finales.
Irregularidad que da alas a rivales vascos
Esta irregularidad es letal, en los últimos cuatro partidos, la Real solo ha ganado uno, sumando dos empates y una derrota que la frenan en seco. Osasuna, con su racha espectacular, ya la supera en la tabla, mientras el Athletic también tras revitalizarse. Hace semanas los donostiarras parecían haber dejado atrás a ambos rivales vascos, pero ahora la zona noble se aleja y equipos como Sevilla o Getafe, tres puntos por debajo, recuerdan que en esta Liga de rachas, arriba y abajo están separados por un suspiro.
Rachas lo deciden todo esta temporada
La campaña ha sido un sube y baja para Matarazzo, de una reacción brillante que sacó al equipo del pozo, pero incapaz de sostener el ritmo. Un triunfo aislado no basta; necesitan regularidad para no caer en la zona media, donde el peligro siempre está a tres puntos.
La Real Sociedad se medirá al Mallorca en Son Moix este fin de semana, partido destacado del boleto de La Quiniela, sin dejar de pensar en la vuelta de las semifinales ante el Athletic del 4 de marzo, y previo a recibir en Anoeta al Atlético.