El Espanyol no gana desde diciembre y firma una de las peores segundas vueltas de siempre. Tras su empate ante el Levante, su mal momento le acerca peligrosamente al descenso.
El Espanyol atraviesa una de las peores rachas de toda LaLiga en el momento más delicado del curso. El conjunto perico no conoce la victoria desde la jornada 17, disputada el pasado 22 de diciembre, cuando todavía ocupaba puestos europeos y soñaba con objetivos ambiciosos. Desde entonces, el equipo ha entrado en una espiral negativa que le ha llevado a mirar de reojo al descenso.
La transformación ha sido radical. De un bloque sólido, competitivo y con confianza, a un equipo sin respuestas, superado en muchos tramos de los partidos y con enormes dificultades para sumar puntos. La segunda vuelta está siendo especialmente cruel para los de Manolo González, que no logran encontrar la fórmula para frenar la sangría de resultados.
Los números son contundentes. De no ser por el brillante inicio de temporada, el Espanyol sería, atendiendo únicamente a los registros de la segunda vuelta, el equipo con peor puntuación del campeonato. Una estadística que refleja con claridad la dimensión de la crisis.
En el vestuario, la incertidumbre es evidente. Nadie termina de explicar qué ha provocado este desplome, más allá de una mezcla de factores: pérdida de confianza, errores defensivos recurrentes y falta de eficacia en ataque. El equipo compite, pero no le alcanza, y cada jornada que pasa aumenta la presión.
Con el margen cada vez más reducido, el Espanyol afronta las últimas jornadas con la necesidad urgente de reaccionar. La ventaja construida en la primera mitad del campeonato le mantiene con vida, pero el riesgo es real. La permanencia, que parecía encarrilada hace apenas unos meses, vuelve a estar en juego.
En este escenario, los partidos del Espanyol se convierten en uno de los grandes focos de atención para La Quiniela. Su dinámica imprevisible y la urgencia por puntuar añaden un punto extra de incertidumbre a cada jornada, convirtiéndolos en encuentros clave para quienes buscan acertar en un tramo final de temporada donde cualquier detalle puede marcar la diferencia.