El Girona FC ha vuelto a meterse en problemas en el peor momento posible de la temporada. Cuando parecía tener encarrilada la permanencia, el conjunto catalán ha encadenado tres derrotas consecutivas y ya suma cuatro jornadas sin conocer la victoria. Una dinámica preocupante que le deja con 38 puntos, peligrosamente cerca de los puestos de descenso.

En clave de La Quiniela, el Girona pasa de ser un equipo fiable a uno de los más imprevisibles del tramo final.

Una caída en el momento más delicado

La mala racha no solo afecta a la clasificación, sino también a la confianza del equipo. El Girona ha perdido solidez defensiva y eficacia en ataque, dos aspectos que habían sido claves durante gran parte del curso.

El problema no es únicamente sumar derrotas, sino la sensación de fragilidad en partidos donde antes competía con personalidad. Ahora, cada error penaliza y cada jornada sin ganar aumenta la presión.

Un calendario que no da respiro

El gran desafío para el Girona no es solo su dinámica, sino lo que tiene por delante:

Visita al Rayo Vallecano. Partido en casa ante la Real Sociedad, en plena lucha por terminar entre los siete primeros. Salida complicada frente al Atlético de Madrid, que aunque no se juegue nada en LaLiga, no suele fallar en su estadio. Para finalizar con una última jornada ante el Elche CF, posiblemente con todo en juego.

La permanencia, en juego

El Girona aún depende de sí mismo, pero el margen de error se ha reducido al mínimo. Con 38 puntos, cualquier tropiezo adicional puede meterle de lleno en la zona roja.

Para La Quiniela, el conjunto catalán se convierte en uno de los equipos más difíciles de pronosticar: urgido de puntos, con rivales exigentes y en una dinámica negativa.

El Girona ha pasado de la tranquilidad a la tensión en apenas unas semanas. Ahora, con un calendario de máxima dificultad, deberá demostrar su capacidad de reacción si quiere evitar un desenlace dramático.