El Sevilla ha pasado de vivir con la soga al cuello a mirar el futuro con algo más de alivio. Su victoria en La Cerámica ante el Villarreal, firmada con un gol de remontada de Akor, confirma una racha de tres triunfos consecutivos que ha cambiado por completo el panorama de un equipo que hace solo unas semanas parecía abocado a sufrir hasta el final.

Una reacción que lo cambia todo

Cuando la presión era máxima, el Sevilla ha sabido responder. La victoria ante el Villarreal no solo tuvo valor por el rival y por el escenario, sino también por la forma en la que llegó, remontando y con Akor Adams otra vez como protagonista, tal y como ya había ocurrido en la jornada anterior frente al Espanyol.

Ese doble papel de héroe consolida al delantero como una de las grandes noticias de esta recta final. Su impacto ha sido directo en una dinámica que ha devuelto la esperanza a un vestuario que necesitaba resultados urgentes.

De la angustia a la tranquilidad

Hace apenas unas semanas, la permanencia del Sevilla parecía complicarse de verdad. El equipo no encontraba continuidad, acumulaba dudas y se había instalado en una zona de riesgo que alimentaba el pesimismo. Ahora, con tres victorias seguidas, el escenario es muy distinto.

La salvación todavía no es matemática, pero ya se vislumbra con mucha más claridad con 43 puntos en el casillero. El Sevilla ha logrado recuperar competitividad, eficacia y una sensación de control que parecía perdida en el momento más delicado del curso.

Real Madrid, siguiente examen

El próximo fin de semana, el Sevilla recibirá al Real Madrid en el Sánchez Pizjuán en el partido que decidirá el pleno al 15 de La Quiniela. Será una cita de máxima atención, tanto por la importancia del rival como por lo que puede suponer en la clasificación y en el cierre de la jornada quinielística.

Con el impulso de esta racha, el Sevilla afronta ese duelo con menos urgencias que hace poco, aunque todavía con la necesidad de confirmar que esta recuperación va en serio. Frente al Madrid tendrá otra prueba de nivel para medir hasta dónde llega su mejoría.