El Espanyol ha roto el maleficio y, de golpe, ha recuperado la vida. El equipo de Manolo González se impuso por 2-0 al Athletic en Cornellà, su primera victoria en 2026 después de meses sin conocer la victoria, y se ha colocado a tiro de la permanencia justo cuando todo parecía perderse.
Fin de la mala racha
El triunfo ante el Athletic ha sido liberador. El Espanyol había atravesado una racha interminable de resultados negativos que parecía condenarlo a la zona de peligro, pero el 2-0 coloca ahora al equipo en una situación mucho más expectante. Con 42 puntos, los pericos se sitúan a la misma altura que Osasuna, rival del fin de semana, un equipo que hace pocas jornadas apuntaba con fuerza a la Europa League.
La estadística habla por sí sola, y es que Espanyol no había ganado en todo el año natural hasta ese partido. Romper esa dinámica en un duelo tan exigente y clave para la permanencia da la sensación de un verdadero punto de inflexión.
Milla y Kike, héroes en el descuento
El partido se decidió en el tramo final, con una dosis de dramatismo habitual en estos duelos de vida o muerte. Pere Milla y Kike García convirtieron a los pericos en los grandes protagonistas, firmando los goles en el descuento y quebrando la resistencia de un Athletic que no termina de dar el salto definitivo.
El conjunto bilbaíno, además, se fue con tres tiros al palo, un detalle que refuerza la sensación de que el Espanyol se ha nutrido de la suerte que, en ocasiones, el Athletic ha esquivado. El Athletic se queda a las puertas de Europa, mientras que el Espanyol se pone a la misma altura que Osasuna en la tabla, con dos jornadas por disputarse.
Osasuna, próximo test en La Quiniela
El próximo fin de semana, el Espanyol se enfrentará al Osasuna en uno de los partidos destacados de La Quiniela, un choque de enorme peso en la recta final de la temporada. El duelo se presenta como un auténtico pulso de igual a igual, con ambos equipos empatados a 42 puntos.
Lo que hace pocas jornadas era un escenario de agonía total para el Espanyol se ha convertido ahora en una pelea de tú a tú con un Osasuna que ya no puede permitirse triunfos tan fácilmente como en la segunda fase de la temporada.