El Athletic ha pasado de soñar con la Europa League a tener que mirar también hacia abajo. Con 44 puntos, los de Ernesto Valverde siguen en la pelea continental, pero el descenso aparece a solo cinco puntos, lo que obliga a que el equipo sea práctico y no se confíe en absoluto. Al menos, el Athletic debe sumar uno de los últimos seis puntos para evitar que el final de temporada sea dramático.
Europa lejana, riesgos muy cercanos
Tras tres derrotas en los últimos cuatro partidos, el Athletic ha perdido el rumbo que parecía tener hace pocas jornadas. La ilusión europea sigue ahí, pero el margen es mínimo y cualquier tropiezo se puede convertir en un golpe de máxima gravedad.
El calendario tampoco acompaña. El Athletic deberá enfrentarse este fin de semana al Celta, en uno de los partidos destacados de La Quiniela, el que gane mantendrá vivas sus opciones de terminar en puestos europeos, mientras que el perdedor se quedará más lejos de ese objetivo.
Celta y el Bernabéu por delante
El duelo frente al Celta será crucial. Ambos equipos llegan con urgencias distintas, pero con el mismo objetivo de mantener abierta la pelea por Europa. El Athletic sabe que un triunfo reforzará su posición, pero también que un pinchazo podría dejarle totalmente dependiente de sí mismo.
Una vez superado ese reto, el Athletic cerrará el campeonato visitando el Bernabéu, en un escenario siempre complejo. Con el Real Madrid sin nada en juego, el partido puede tener un tono más relajado para los blancos, aunque la situación en Chamartín no está para más tropiezos, por lo que la exigencia de un rival siempre competitivo mantienen la incertidumbre.
Cuidado con el descenso
El 44 puntos, el Athletic no puede confundirse. El descenso está a cinco puntos, lo que significa que, con malas rachas, el panorama puede cambiar rápidamente. Un despiste de los bilbaínos y un acierto de los equipos de abajo podrían complicar la situación de manera increíble en la última jornada, dejando a Valverde con la presión de una posible final de curso agónica.
Con tres derrotas recientes, el Athletic necesita reaccionar cuanto antes. El partido ante el Celta será el gran termómetro de la situación, si el Athletic vuelve a competir a su mejor nivel, puede mantener viva la Europa; si no, se arriesga a que el final de la Liga se convierta en una lucha por no caer.