El Mundial 2026 ha vivido uno de sus capítulos más insólitos. Tras la estrepitosa goleada encajada ante Suecia (5-1) en el debut, la Federación Tunecina ha decidido poner punto final a la etapa de Sabri Lamouchi, quien apenas pudo dirigir al equipo desde el pasado mes de enero. Para frenar la hemorragia, la Federación ha oficializado este martes la llegada de Hervé Renard, un técnico que no necesita presentación y que aterriza en el banquillo tunecino con una misión clara: lavar la imagen del equipo en lo que resta de torneo.
Un relevo con historia
Es curioso cómo el destino vuelve a cruzar los caminos de ambos técnicos. No es la primera vez que Renard recoge el testigo de Lamouchi; ya ocurrió en 2014 cuando este último dimitió como seleccionador de Costa de Marfil. Ahora, la historia se repite tras un ciclo fugaz de Lamouchi, cuya salida se precipitó tras el mal juego mostrado en los amistosos previos —donde ya cayeron 5-0 ante Bélgica— y la humillante derrota ante los suecos en el estreno mundialista.
Renard, de 57 años y un auténtico «trotamundos» de los banquillos, llega tras una salida agridulce de Arabia Saudí el pasado abril, equipo al que logró clasificar para esta cita pero al que no pudo dirigir en esta edición. Su currículum habla por sí solo: ha liderado a Zambia, Angola, Costa de Marfil, Marruecos, y Arabia Saudí, además de tener una reciente experiencia al frente de la selección femenina francesa.
Renacer en Monterrey
Hervé Renard no tendrá tiempo para lamentos. El pasado lunes toma las riendas del equipo con un contrato que respeta las condiciones de su predecesor y que deja la puerta abierta a una renovación a largo plazo según los resultados en este Mundial. Su bautismo de fuego será este sábado (madrugada del domingo en Túnez), cuando se enfrenten a Japón en la ciudad mexicana de Monterrey. Antes de medirse a Países Bajos, duelo en el que se podría decidir su clasificación para la siguiente ronda.
El técnico de Aix-les-Bains afronta así su tercera experiencia mundialista, tras sus pasos por Rusia 2018 con Marruecos y Qatar 2022 con Arabia Saudí, donde protagonizó la mayor sorpresa del torneo al vencer a la Argentina de Messi.
¿El efecto necesario para La Quiniela?
Para el espectador y, sobre todo, para el jugador de La Quiniela, el desembarco de Renard en Túnez es una variable de riesgo máximo. Aunque la imagen dejada por Túnez ante Suecia fue preocupante, la llegada de un entrenador con tanta personalidad y conocimiento de los escenarios mundialistas como Renard cambia las reglas del juego para su próximo enfrentamiento.
¿Logrará el técnico francés impregnar a Túnez de esa disciplina que llevó a sus anteriores equipos a competir contra los grandes, o el daño del debut es ya irreversible? Monterrey será el escenario donde sabremos si este movimiento desesperado de la federación tunecina es una genialidad o un último intento destinado al fracaso.