La resaca de la segunda estrella mundialista deja mucho más que un trofeo en las vitrinas de la Real Federación Española de Fútbol. Con la conquista del título en Nueva Jersey, La Roja no solo se corona como la mejor selección del planeta sobre el césped, sino que asesta un golpe definitivo en los despachos al asaltar el número 1 del ranking de la FIFA, destronando a una Argentina que vuelve a hincar la rodilla ante una de las maldiciones más célebres de la historia del deporte rey.

La caída de la maldición del ranking

El triunfo de los de Luis de la Fuente ratifica un dato que roza lo esotérico pero que los números de la FIFA se empeñan en cumplir: ninguna selección que llega a un Mundial ocupando el primer puesto del ranking logra levantar el trofeo. Argentina partía como líder de la clasificación, portando esa codiciada y a la vez temida primera plaza, pero terminó sucumbiendo en la gran final ante una España imperial.

Este relevo en la cumbre devuelve a La Roja a un trono que llevaba años sin pisar con tanta autoridad, demostrando que el termómetro del prestigio internacional vuelve a teñirse de rojo. No reparte premios económicos directos, pero sí el estatus de mandar indiscutiblemente en el fútbol mundial, un honor que las cuatro primeras potencias de dicha lista (las semifinalistas del torneo) refrendaron sobre el verde norteamericano.

Revolución en el Top-10 y el salto de Noruega

El impacto del Mundial 2026 ha dinamitado la clasificación global de la FIFA. Más allá del sorpasso español en lo más alto, el torneo ha dejado movimientos sísmicos en la élite:

Inglaterra, instalada en la cuarta posición con 1922,83 puntos, consolida su presencia en la zona noble.

La gran anfitriona, México, protagoniza uno de los ascensos más celebrados gracias a su magnífico papel, colándose de lleno entre las mejores selecciones del planeta.

En la cruz de la moneda, potencias históricas como Portugal, Países Bajos y Alemania sufren retrocesos importantes tras quedar lejos de sus expectativas.

Entre las grandes beneficiadas destaca Noruega, cuya brillante travesía hasta los cuartos de final le catapulta nada menos que 12 posiciones, metiéndose con todo merecimiento en el codiciado Top-20 mundial.

España recupera así el cetro universal, cerrando un círculo perfecto donde el juego, los títulos y las estadísticas oficiales vuelven a caminar de la mano bajo la tutela del nuevo rey del fútbol internacional.

Como recordatorio para nuestros quinielistas, la próxima jornada de La Quiniela dejará a un lado el panorama de selecciones para centrarse exclusivamente en el fútbol nórdico, con el protagonismo absoluto de la Allsvenskan de Suecia y la Eliteserien de Noruega, mientras el resto de ligas europeas calienta motores para el inminente inicio de sus campeonatos domésticos.