El regreso del Racing de Santander a la máxima categoría del fútbol español está a la vuelta de la esquina, pero las sensaciones de los ensayos estivales distan mucho de la euforia con la que se festejó el ascenso directo hace solo unos meses. El conjunto cántabro no termina de dar con la tecla ni de exhibir la solidez que le caracterizó la pasada campaña, sembrando incertidumbre en el entorno verdiblanco a pocos días del arranque oficial del campeonato.

Un balance estival preocupante: Una sola victoria en cuatro test

Los números de la pretemporada ponen de manifiesto las dificultades de la escuadra de José Alberto López para adaptarse a la exigencia de rivales de primer nivel. Con un bagaje de una victoria y tres derrotas, el equipo sigue buscando un bloque reconocible:

  • Derrota ante el Wolverhampton: En su examen más exigente del verano, el Racing cayó frente al conjunto inglés de la Premier League. Los ‘Wolves’ mostraron una marcha más en ritmo e intensidad, dejando al descubierto los desajustes defensivos de los cántabros en la transición tras pérdida.
  • Irregularidad defensiva y falta de pegada: A la derrota ante los ingleses se suman otros dos traspiés que constatan que la plantilla aún debe asimilar el salto de categoría, habiendo sumado únicamente un triunfo en todo el periodo de preparación.

José Alberto busca recuperar la identidad del ascenso

Para el técnico asturiano, la prioridad absoluta antes del debut liguero es rearmar la estructura del equipo. El fútbol dinámico, presionante y vertical que condujo al Racing de vuelta a Primera División ha aparecido en cuentagotas durante estos amistosos, diluyéndose ante la mayor calidad individual de los oponentes.

La dirección deportiva trabaja a contrarreloj para cerrar los últimos refuerzos antes del cierre de mercado, con la urgencia de apuntalar una zaga que ha encajado con demasiada facilidad y dar mayor empaque al centro del campo para no sufrir en la élite.

El boleto de La Quiniela de este fin de semana incluye los partidos correspondientes a la Eliteserien de Noruega y la Allsvenskan de Suecia, cerrando así el bloque estival previo al inicio de LaLiga en España la próxima semana.