El boleto de La Quiniela cuenta en su casilla número 5 con uno de los partidos más impredecibles y vistosos de la jornada inaugural. El Celta de Vigo recibe en Balaídos a CA Osasuna, un choque marcado por las buenas sensaciones veraniegas de ambos conjuntos y una tendencia histórica reciente donde las defensas saltan por los aires.
Notables sensaciones de pretemporada en ambos banquillos
Llegan los dos proyectos a la cita con el aval de un trabajo estival bien ejecutado, aunque con el siempre sabio aviso del césped oficial:
- El ‘EuroCelta’ de Claudio Giráldez: En Vigo prima el optimismo. El propio técnico gallego ha calificado la pretemporada de su equipo como «notable», destacando la fluidez del juego y la asimilación del libreto táctico. Sin embargo, Giráldez apela a la cautela recordando que será el ritmo de LaLiga el que certifique el verdadero nivel de este Celta con aspiraciones europeas.
- Osasuna se reestructura con Luis Miguel Ramis: Tras un curso pasado donde se sufrió más de la cuenta para amarrar la permanencia, el conjunto navarro estrena etapa en el banquillo. La pretemporada con Ramis a los mandos deja un balance brillante de 3 victorias y solo 1 derrota —esta última encajada en el ensayo final ante el Al Ain a pesar de gozar de múltiples ocasiones para volcar el marcador—.
Intercambio de golpes: Un historial reciente de triunfos visitantes
A la hora de pronosticar la casilla 5, la hemeroteca entre vigueses y pamploneses invita a no dar nada por sentado. Los últimos precedentes muestran una paridad absoluta y una curiosa tendencia a romper la ventaja de jugar como local:
- Golpes a domicilio: En la última visita de Osasuna a Balaídos disputada hace unos meses, los navarros se llevaron los tres puntos con un ajustado 1-2, devolviendo el 2-3 que el Celta había firmado poco antes en El Sadar.
- Goles y alternancia: Si echamos la vista un poco más atrás, el historial refleja un reparto previo de puntos con triunfos locales, precedido a su vez por otra racha donde ambos se intercambiaron las victorias a domicilio.
Un duelo abierto, de vocación ofensiva y con registros que auguran espectáculo sobre el verde de Balaídos para arrancar el campeonato por todo lo alto.