Tras descartarse la incorporación de Rodri Hernández, el Real Madrid y José Mourinho han encontrado dentro de la propia plantilla la solución para llevar la manija del centro del campo. Bernardo Silva, fichado este verano procedente del Manchester City, es el elegido para ejercer esa función de organizador en el esquema blanco.
Organización táctica: Doble pivote con contención
Dentro de las oficinas de Valdebebas y en el cuerpo técnico luso consideran que el internacional portugués cuenta con la calidad técnica, visión y criterio para asumir la salida de balón y la creación de juego:
- Complemento físico: Para equilibrar la medular y proteger su desgaste defensivo, la idea es que Bernardo actúe flanqueado por un perfil de contención y despliegue físico como Aurelien Tchouaméni o Fede Valverde.
- Suministro para la artillería: Con una vanguardia de altísimo voltaje formada por Mbappé, Vinicius, Yan Diomande y Jude Bellingham, la prioridad de Mourinho es contar con un distribuidor limpio capaz de abastecer de balones al frente de ataque.
Garantía de regularidad y fiabilidad física
Uno de los factores determinantes que avalan esta apuesta es la solvencia competitiva que el portugués ha demostrado a lo largo de su carrera:
- Continuidad intachable: Bernardo Silva destaca por su resistencia a las lesiones. Sin ir más lejos, viene de disputar 53 partidos oficiales con el Manchester City la pasada campaña, manteniendo una media similar a lo largo de sus nueve cursos en Inglaterra.
- Aporte en tres cuartos: Más allá del control del ritmo, ofrece cifras reseñables en llegada y gol, habiendo alcanzado un techo de 13 dianas por temporada en dos de sus campañas en Mónaco y Mánchester.
‘Palito’ constructivo de Mourinho en pretemporada
Pese a ser una pieza clave en sus planes tácticos, Mourinho no ha dudado en exigirle el máximo desde el primer día. Tras la victoria ante el Ferencvaros —donde el portugués completó sus primeros minutos—, el técnico lanzó un toque de atención público señalando que el futbolista «se ha presentado en un estado de forma bastante inferior», apretándole para que alcance su tono físico óptimo antes del inminente debut liguero.