El Valencia ha decidido reaccionar a su peor inicio de temporada con una auténtica revolución en su estructura deportiva. Carlos Corberán deja de ser entrenador del primer equipo y Ron Gourlay también ha sido destituido como CEO de Fútbol junto a su equipo de trabajo. El club abre una nueva etapa con el regreso de Braulio Vázquez como director deportivo tras abonar los 290.000 euros de su cláusula de rescisión a Osasuna.
El punto de 15 posibles ha terminado provocando un terremoto en Mestalla. Apenas dos días después de perder por 1-0 ante el Sevilla, la propiedad ha decidido no esperar al encuentro frente al Alavés y ha ejecutado una profunda remodelación del área deportiva. La salida de Corberán no llega sola: también abandona el club Ron Gourlay, hasta ahora CEO de Fútbol y uno de los grandes defensores de la continuidad del entrenador.
La decisión resulta especialmente significativa porque hace apenas dos meses el Valencia había ampliado el contrato de Corberán hasta 2028. Entonces, la entidad presentó su renovación como una apuesta por la estabilidad y destacó expresamente el respaldo de Kiat Lim y del propio Gourlay. Poco más de dos meses después, ambos responsables del proyecto deportivo están fuera del club.
Un punto de 15 termina condenando a Corberán
Los números han resultado demasiado contundentes. El Valencia es colista después de cinco jornadas, con un solo punto, cuatro derrotas consecutivas, únicamente un gol marcado y diez encajados. La derrota frente al Sevilla terminó de precipitar una decisión que ya se contemplaba después del duro comienzo de temporada.
Corberán deja así el banquillo después de 72 encuentros al frente del Valencia. Había llegado en diciembre de 2024 con el equipo peleando por evitar el descenso y consiguió cambiar su dinámica hasta salvarlo, antes de conducirlo a la novena posición la pasada campaña. Sin embargo, el pésimo comienzo del nuevo curso ha terminado por consumir todo el crédito acumulado.
La situación había alcanzado un punto especialmente delicado tras la derrota en Sevilla. El propio entrenador reconoció que el equipo no estaba generando suficiente volumen ofensivo y asumió su responsabilidad, mientras una parte de los aficionados desplazados al Sánchez-Pizjuán pidió directamente su dimisión. Corberán pensaba ya en el partido del martes contra el Alavés, pero finalmente no llegará a sentarse en el banquillo de Mendizorroza.
Gourlay también cae en la revolución del Valencia
La propiedad no ha querido limitar el cambio al entrenador. Ron Gourlay también deja su puesto como CEO de Fútbol, al igual que los miembros de su equipo de trabajo. La decisión evidencia que en Mestalla se considera que el problema excedía lo sucedido sobre el césped y que era necesaria una reconstrucción mucho más profunda del área deportiva.
El giro resulta todavía más llamativo si se recuerda que el 3 de septiembre, apenas diez días antes de su destitución, Gourlay había defendido públicamente tanto su gestión como la continuidad de Corberán. El entonces CEO aseguró que no pensaba dimitir, sostuvo que se habían tomado las decisiones correctas y respaldó al entrenador. Los acontecimientos han terminado avanzando a una velocidad muy diferente.
El Valencia busca de esta manera un punto de inflexión inmediato. El club habla del comienzo de una nueva etapa en sus operaciones deportivas y futbolísticas, con el objetivo de construir una estructura más estable y competitiva. La primera consecuencia es una limpieza prácticamente total de quienes habían encabezado el proyecto.
Braulio Vázquez regresa al Valencia
La pieza elegida para iniciar la reconstrucción es Braulio Vázquez. El Valencia ha decidido recuperar al que ya fue su director deportivo entre 2011 y 2013 y ha abonado a Osasuna los 290.000 euros correspondientes a su cláusula de rescisión. El ejecutivo gallego abandona Pamplona después de nueve años como responsable deportivo rojillo y asume nuevamente las riendas de la parcela deportiva valencianista.
Su etapa en Osasuna constituye precisamente uno de sus principales avales. Braulio ha participado en la construcción de un proyecto que consiguió asentarse en Primera División, alcanzar una final de Copa del Rey y clasificarse para competiciones europeas. Su marcha ha provocado sorpresa en Pamplona, especialmente porque había renovado recientemente hasta 2029.
Ahora afronta un escenario radicalmente diferente. Su primera gran decisión será participar en la elección del nuevo entrenador y, posteriormente, comenzar a definir la reconstrucción de una plantilla que podrá experimentar cambios importantes cuando se abra el mercado de enero.
Óscar Sánchez dirigirá al Valencia ante el Alavés
Mientras se decide quién será el nuevo entrenador, Óscar Sánchez, técnico del Valencia Mestalla, asume provisionalmente el primer equipo. Su estreno llegará inmediatamente y en un escenario de máxima exigencia: el martes frente al Alavés en Mendizorroza.
El encuentro adquiere así una dimensión completamente diferente. Hace apenas unas horas parecía destinado a convertirse en el examen definitivo de Corberán; ahora será el primer partido después de una revolución institucional y deportiva. El Valencia seguirá llegando como colista y con un punto de 15, pero lo hará intentando aprovechar el efecto emocional que tantas veces produce un cambio en el banquillo.
Y el desafío será importante porque enfrente estará una de las revelaciones de LaLiga. El Alavés acaba de sufrir ante el Racing su primera derrota del campeonato, pero había conseguido diez de los primeros doce puntos y quiere demostrar que el tropiezo de El Sardinero no cambia su magnífico comienzo.
El Alavés-Valencia será el partido 2 de la Jornada 7 de La Quiniela, un encuentro cuyo análisis cambia por completo después de las últimas noticias. La fortaleza del conjunto vitoriano y la profunda crisis valencianista hacían inicialmente del 1 un signo especialmente atractivo, pero el cambio de entrenador y la revolución iniciada con la llegada de Braulio introducen ahora un factor de incertidumbre. Mendizorroza será el primer escenario para comprobar si el terremoto provocado en Mestalla consigue generar una reacción inmediata.