Vinícius Júnior atraviesa uno de los momentos más delicados desde que se convirtió en una de las grandes referencias del Real Madrid. El brasileño sigue contando con la confianza de José Mourinho, pero su influencia ofensiva ha caído y el derbi ante el Atlético volvió a dejar una actuación muy alejada de la versión desequilibrante que tantas veces decidió partidos para los blancos.
El escenario era perfecto para reivindicarse. El Real Madrid visitaba el Metropolitano con la obligación de responder al extraordinario inicio del Barcelona y Vinícius partía nuevamente como titular junto a Mbappé. Sin embargo, apenas consiguió entrar en juego y Mourinho terminó sustituyéndolo en una tarde que acabó con derrota madridista por 2-1. El análisis individual de AS destacó precisamente su escasa incidencia en el encuentro.
Vinícius reconoce que no está acertado
Las dificultades no comenzaron en el derbi. Cuatro días antes, después del sufrido triunfo ante el Elche, el propio futbolista había hecho autocrítica públicamente: reconoció que estaba desperdiciando demasiadas ocasiones y mostró su confianza en recuperar pronto el gol.
Su partido en el Martínez Valero había resumido bien el momento que atraviesa. Vinícius realizó cinco remates, pero solo uno encontró portería, falló dos ocasiones claras y no completó ningún regate. Mourinho también reconoció entonces que todavía no estaba viendo al brasileño determinante en el uno contra uno que espera recuperar.
La situación resulta especialmente llamativa porque el técnico portugués ha tratado de respaldarle. Ante el Inter, cuando parte del Bernabéu mostró su descontento, Mourinho pidió públicamente reconocimiento para el trabajo defensivo del brasileño, que había firmado nueve recuperaciones pese a no estar acertado en ataque.
Diomande aumenta la competencia
A las dificultades individuales se suma ahora la aparición de Yan Diomande. El joven atacante ha irrumpido con fuerza y empieza a presentarse como una alternativa real en las posiciones ofensivas.
Ante el Elche completó siete regates y su capacidad para desbordar contrastó con las dificultades de Vinícius. Antes del derbi, Mourinho ya tenía sobre la mesa la posibilidad de aumentar su protagonismo: Diomande llegaba con un 88% de éxito en el regate, frente al 52% del brasileño en ese momento de la temporada.
En el Metropolitano volvió a ofrecer argumentos cuando entró desde el banquillo. En un Real Madrid con diez jugadores, aportó profundidad por la izquierda e incluso obligó a Oblak a intervenir en un mano a mano.
El Madrid necesita recuperar a su extremo
El problema para Mourinho no es únicamente individual. El Real Madrid se marcha al parón después de perder el derbi y situado a seis puntos del Barcelona, por lo que necesitará recuperar cuanto antes a uno de sus futbolistas más determinantes.
Vinícius ya ha demostrado durante años su capacidad para decidir partidos de máxima exigencia. La cuestión ahora es cuánto tardará en reencontrarse con esa versión. La competencia interna aumenta, Diomande pide minutos y el margen de error del Real Madrid comienza a reducirse mucho antes de lo esperado.
El parón llega así en un momento oportuno para Vinícius, que tendrá tiempo para recuperar sensaciones antes de que LaLiga vuelva a ocupar su lugar en La Quiniela. El próximo boleto cambia de protagonistas por los compromisos internacionales, pero cuando regresen los blancos todas las miradas estarán puestas en si el brasileño vuelve a convertirse en uno de esos futbolistas capaces de inclinar por sí solos el pronóstico de un partido.