La lucha por la permanencia está que arde. A falta de cuatro jornadas, La Quiniela entra en un escenario de máxima incertidumbre con el descenso completamente abierto. Salvo giro inesperado, el Real Oviedo y el Levante UD están prácticamente desahuciados, obligados a sumar los 12 puntos en juego y esperar una combinación casi imposible de resultados.

Pero lo verdaderamente impactante está justo por encima: desde el Deportivo Alavés, que marca actualmente el descenso con 36 puntos, hasta el Valencia CF, duodécimo con 39, se abre un abanico de posibilidades donde absolutamente todo puede pasar.

Siete equipos en tres puntos: máxima igualdad

La zona baja de la clasificación refleja una igualdad extrema. Siete equipos, separados por apenas tres puntos, pelean por evitar ocupar las tres plazas fatídicas. Una situación que convierte cada jornada en una auténtica final y cada partido en un factor decisivo.

Deportivo Alavés – 36 puntos (marca el descenso)

Sevilla FC – 37 puntos

Elche CF – 38 puntos

Girona FC – 38 puntos

RCD Mallorca – 38 puntos

RCD Espanyol – 39 puntos

Valencia CF – 39 puntos

En este contexto, los detalles marcan la diferencia: un gol en el último minuto, una decisión arbitral o incluso el calendario pueden inclinar la balanza hacia la salvación o el descenso.

Para La Quiniela, este escenario es oro puro, y pronosticar resultados en esta zona se convierte en un auténtico desafío, donde la lógica muchas veces queda en segundo plano.

Oviedo y Levante, al borde del abismo

La situación del Oviedo y el Levante es crítica. Ambos necesitan un pleno de victorias en las cuatro jornadas restantes y, además, que los rivales directos no sumen. Un escenario poco probable, pero no imposible en un tramo final tan imprevisible.

La presión es máxima y cualquier tropiezo podría confirmar matemáticamente su descenso.

Del Alavés al Valencia: nadie está a salvo

El gran foco está en esa franja que va del Alavés al Valencia. Equipos que hace apenas unas semanas respiraban con cierta tranquilidad ahora miran de reojo los puestos de descenso.

La irregularidad está siendo la tónica dominante, y eso alimenta aún más la incertidumbre. Ganar un partido puede suponer escalar varias posiciones, pero perder puede hundirte en la zona roja.

El Valencia, pese a ser duodécimo, no puede permitirse relajaciones. La diferencia es mínima y cualquier mala racha puede meterle de lleno en problemas.

Cuatro jornadas de infarto

Con 12 puntos en juego, el margen de error es prácticamente inexistente. Los enfrentamientos directos, el estado de forma y la presión psicológica jugarán un papel determinante en el desenlace.

En La Quiniela, este contexto obliga a analizar cada partido con lupa. Equipos que luchan por la vida, otros sin objetivos claros y resultados imprevisibles convierten cada boleto en un reto estratégico.

Un final que promete drama

La pelea por la permanencia está más abierta que nunca. Siete equipos para evitar tres plazas de descenso, con Oviedo y Levante al borde del abismo y el resto en una batalla sin tregua.

El desenlace promete emociones fuertes, giros inesperados y mucha tensión hasta el último minuto de la última jornada. Y en La Quiniela, será uno de los factores clave que marcarán la diferencia.