El Deportivo Alavés ha caído en el pozo del descenso tras una semana negra: la derrota ante el Atlético de Madrid en la última jornada, unida a la victoria del Valencia en Getafe, ha enviado a los babazorros directamente a puestos rojos. Los de Eduardo Coudet suman cuatro derrotas en los últimos cinco partidos ligueros –solo rescataron un empate ante el Real Oviedo– y encadenan seis jornadas sin ganar en LaLiga, con una sangría defensiva que ha evaporado el buen arranque de temporada.​

Seis partidos en un bache sin fondo

El Alavés, que empezó como un bloque sólido y combativo, ha perdido la brújula: derrotas ante Villarreal, Atlético y ahora los colchoneros han puesto en jaque un proyecto que dependía de la regularidad en Mendizorroza. El único respiro fue ese empate con el colista Oviedo, pero la realidad es alarmante: seis sin triunfar, solo tres puntos en quince posibles y una fragilidad que Coudet achaca a errores colectivos y falta de contundencia arriba.​

Betis, visita indeseada en Mendizorroza

El próximo domingo llega el Real Betis a Vitoria, un rival que llega con mejor dinámica y aspiraciones europeas, en un duelo que se presenta como trampa mortal para los albiazules. Mendizorroza, que fue fortín fiable en la primera vuelta, ahora urge tres puntos para salir del descenso y frenar la hemorragia, pero los verdiblancos saben explotar errores y llegan con Pellegrini exigiendo consistencia.

La Quiniela, signo con trampa babazorra

El Alavés-Betis destaca en el boleto de La Quiniela como un choque de contrastes: los locales desesperados por puntuar y los béticos favoritos por forma, pero el historial reciente en Vitoria invita a valorar el «X» o incluso sorpresa local. Para los pronosticadores, el signo se complica por la crisis vitoriana: ¿reacción ante su gente o aprovecha el Betis el bajón albiazul? Un resultado positivo para Coudet podría cambiar la narrativa; otro tropiezo, hundimiento total.