El Alavés se ha metido en un lío serio. Con 4 partidos sin ganar y una derrota reciente ante el Levante, los ha metido de lleno en la pelea por la permanencia y con un calendario que no perdona. Coudet ya es historia tras su cese, y ahora inicia su etapa, Quique Sánchez Flores.
Racha negativa y zona caliente
El equipo vitoriano ha pasado de competir con solvencia a tropezar en los momentos clave. Esa derrota en Levante ha sido un mazazo, 3 puntos perdidos ante un rival directo que podría costar muy caro y que además significó el adiós del entrenador argentino. La racha sin victorias genera dudas, resta confianza y mete al Alavés en una zona de tabla donde cada jornada pesa el triple. El inicio de curso prometedor se ha diluido, y ahora toca remar a contracorriente.
Calendario infernal ante rivales directos
No hay respiro. El tramo que viene está lleno de duelos directos por la salvación, y este fin de semana toca visitar Mestalla para enfrentarse a un Valencia que llega con buena cara, en uno de los partidos destacados del boleto de La Quiniela, en el reencuentro de Sánchez Flores con la que fue en su día su afición. Si el Alavés no suma y el Mallorca hace lo suyo, los babazorros pueden terminar la jornada en puestos de descenso. Esos calendarios complicados son el pan de cada día en la lucha por no bajar, pero aquí cada punto evade una sentencia.
Coudet, del brillo al adiós
Eduardo Coudet arrancó la temporada con un Alavés vertical, intenso y que mordía arriba, pero el equipo se fue apagando con el paso de las jornadas. Ahora les tocará sufrir pero bajo el mandato de Quique Sánchez Flores. Lo primero que tendrá que hacer el nuevo míster es ajustar una defensa que concede demasiado, recuperar pegada y sobre todo, ganar partidos de esos feos, de empuje y de carácter que definen la permanencia.
Mestalla, una final anticipada
El Valencia-Alavés no es un partido más. Es una final donde no sumar puede acelerar el vértigo. Mestalla castiga errores, y el Alavés llega obligado a competir al límite para no hundirse más. La permanencia no se regala, se gana con uñas y dientes en citas así.