El Deportivo Alavés ha pasado de arrancar LaLiga como un tiro a complicarse la permanencia con una racha preocupante de cuatro partidos sin ganar, sumando solo un punto de los últimos doce. Los de Eduardo Coudet acumulan 19 puntos en 18 jornadas, apenas dos por encima del descenso, tras la derrota 3-1 ante el Villarreal –donde fueron incapaces de competir– y el empate agónico 1-1 frente al colista Real Oviedo. Esa dinámica deja al equipo vitoriano en zona de alerta, lejos del brillo inicial que los colocó en mitad alta.​

De la ilusión al frenazo babazorro

El Alavés empezó fuerte en Mendizorroza, pero cuatro tropiezos seguidos –tres derrotas y un empate– reflejan problemas de consistencia: goles encajados en momentos clave y falta de pegada arriba. El único botín reciente fue ese 1-1 ante el Oviedo, con gol de Lucas Boyé, pero no bastó para romper la inercia negativa que Coudet achaca a detalles y concentración. Con 19 puntos, el colchón es mínimo ante un calendario que no perdona errores.​

Metropolitano, prueba de fuego colchonera

El próximo reto es monumental: visita al Atlético de Madrid en el Cívitas Metropolitano, fortín rojiblanco donde Simeone ha cedido solo cuatro puntos en casa esta temporada. Duelo señalado como destacado del boleto de La Quiniela, opone la urgencia alavesista a un Cholo que aspira a Champions y no regala nada en su estadio. Para Coudet, es la cita para revertir la racha o hundirse más en el pozo.​

Quiniela, con el Wanda como clave

Alavés-Atlético se erige en estrella del boleto fin de semana, un choque desigual donde el «2» parece fijo, pero la necesidad visitante y posibles rotaciones colchoneras por calendario invitan a matices. Historial reciente –empates y derrotas mínimas– añade intriga a un signo que puede desequilibrar pronósticos, especialmente en LaLiga de retorno tras Copa.