El Athletic Club cierra un curso muy distinto al de hace un año. Tras certificar la cuarta plaza y la presencia en la Champions League en la campaña anterior, el conjunto rojiblanco se queda sin opciones de Europa en la última jornada de LaLiga, tras empatar en San Mamés ante el Celta. Un empate que marca el fin de una temporada sin premio continental, pero que al menos permite al equipo salvar de forma razonable la permanencia.

Una temporada de altibajos

El Athletic llega a la recta final con 45 puntos en el casillero, un bagaje logrado sobre todo gracias a dos rachas de triunfos ante los equipos de la zona baja, una en agosto y otra en marzo. Esas dos explosiones de resultados fueron clave para mantenerse a flote y evitar sufrir el descenso, algo que no era impensable en algunos momentos.

Sin embargo, el rendimiento general del equipo ha sido irregular y la falta de regularidad en Liga ha condenado al equipo de Bilbao a quedarse fuera de la pelea europea. La ilusión de seguir en la élite europea se ha disipado en un curso en el que el equipo ha ido de menos a más, pero sin la capacidad de sostener un nivel alto durante todo el campeonato.

Adiós de Valverde y Lekue

El Athletic se despide también de una figura importante como Ernesto Valverde, que dejará el banquillo tras el final de temporada. El técnico, que ya había pasado por San Mamés con buenos resultados, no ha conseguido mantener el nivel del curso anterior, y el cierre de su etapa coincide con una temporada de transición.

Junto a él, Lekue también dice adiós al equipo rojiblanco, cerrando una carrera marcada por la constancia y el compromiso con el club. El lateral ha sido uno de los pilares de la defensa durante años y su salida deja un hueco que el Athletic tendrá que cubrir en el futuro.

Bernabéu, el último examen

El último partido de Liga será en el Bernabéu, en un duelo que además decidirá el pleno al 15 de La Quiniela. El Athletic viaja a Madrid sin nada que decidir en términos de clasificación, pero con la necesidad de acabar con dignidad y cerrar la temporada con una actuación decorosa ante el equipo campeón de Liga.

La visita al Bernabéu será un escenario de exigencia máxima, con el Real Madrid subcampeón pero con la obligación de ofrecer espectáculo. El Athletic, por su parte, debe aprovechar la ocasión para cerrar un ciclo que ha dejado más dudas que certezas.

Un proyecto a reconstruir

El Athletic llega al final de la temporada con un proyecto aparentemente vacío de cara al próximo curso. Sin Europa, con la salida de Valverde y Lekue y con un balance de 45 puntos, el club de Bilbao se enfrenta a una reconstrucción que pasará por refinar la base de la plantilla y recuperar la competitividad que mostró en el pasado.

El éxito de esta reconstrucción dependerá de la capacidad del club para mantener la identidad rojiblanca, mientras se afrontan los desafíos de un mercado de fichajes complicado y una competencia cada vez más exigente.