El Sevilla había comenzado la temporada 2026/27 prácticamente de la mejor manera posible. Dos partidos, dos victorias y seis puntos que habían disparado la ilusión alrededor del nuevo proyecto de Luis García Plaza. Pero la llegada del Atlético de Madrid al Sánchez-Pizjuán ha servido para poner los pies en el suelo al conjunto nervionense.
El 1-3 del pasado sábado supone la primera derrota del curso y, sobre todo, deja algunas preguntas que deberán encontrar respuesta durante las próximas jornadas. Porque el Sevilla había sabido aprovechar perfectamente los errores de sus anteriores rivales. El Atlético apenas los concedió y, cuando tuvo sus oportunidades, golpeó con contundencia. Una primera prueba de realidad para un equipo que sigue firmando un buen comienzo de temporada, pero que ya sabe dónde tiene margen de mejora.
Dos victorias que dispararon la ilusión en Nervión
Los seis primeros puntos habían generado motivos suficientes para el optimismo. El Sevilla consiguió remontar en su estreno ante el Rayo Vallecano y posteriormente logró una victoria de mucho mérito en San Mamés frente al Athletic Club.
Pero ambos encuentros tuvieron un denominador común. Los sevillistas supieron castigar los errores de sus rivales.
En el Pizjuán en el estreno del curso aprovecharon las concesiones del Rayo para darle la vuelta al marcador y en Bilbao volvieron a mostrarse especialmente efectivos después de dos errores muy graves de la defensa rojiblanca y de Unai Simón. No hay ningún reproche posible.
Provocar, detectar y aprovechar los errores del rival también forma parte del fútbol y el Sevilla había demostrado una gran capacidad para hacerlo. La pregunta era qué sucedería cuando enfrente apareciese un equipo que no concediera tantas facilidades. El Atlético dio la respuesta.
El Atlético no perdonó al Sevilla
El conjunto de Diego Pablo Simeone llegó a Nervión y mostró una contundencia que el Sevilla no había encontrado en sus anteriores rivales.
Álex Baena se convirtió en el gran protagonista de una primera mitad completamente rojiblanca. El internacional español abrió el marcador prácticamente nada más comenzar el encuentro y volvió a golpear antes del descanso.El Atlético encontró espacios, fue efectivo y aprovechó sus oportunidades.
El resultado al descanso lo decía prácticamente todo: 0-3. Por primera vez esta temporada, el Sevilla se encontró ante un rival que apenas concedía errores y que, además, tenía suficiente pegada para castigar los suyos. Y ahí aparecieron las dificultades.
Las lagunas ofensivas, el gran aviso para Luis García Plaza
La derrota deja especialmente una cuestión sobre la mesa.¿Qué puede hacer este Sevilla cuando el rival no le regala nada?
Luis García Plaza necesita encontrar mecanismos ofensivos que permitan al equipo generar ocasiones independientemente de las concesiones del contrario. Porque no todos los partidos ofrecerán errores defensivos evidentes. Habrá rivales que entreguen el balón, protejan su área y obliguen al Sevilla a construir. Otros, como el Atlético, tendrán suficiente calidad para controlar los espacios y castigar cualquier pérdida.
Es precisamente en esos escenarios donde el conjunto hispalense deberá demostrar su crecimiento. El 1-3 no invalida el buen comienzo. Seis puntos de nueve posibles siguen representando un balance positivo para un proyecto que apenas acaba de comenzar. Pero la primera derrota sí funciona como un importante aviso para navegantes. En Primera División no siempre habrá regalos.
Una gran segunda parte con doble lectura
Existe, sin embargo, una conclusión positiva. El Sevilla mejoró considerablemente después del descanso. Los de Luis García Plaza ofrecieron una imagen mucho más agresiva, adelantaron líneas, tuvieron mayor presencia en campo contrario y consiguieron reducir diferencias hasta establecer el definitivo 1-3.
La reacción merece ser valorada. Pero también admite una segunda lectura. El Atlético había llegado al descanso con tres goles de ventaja y gestionó el partido desde una posición tremendamente cómoda. Los rojiblancos redujeron inevitablemente su intensidad y permitieron que el Sevilla asumiera más protagonismo.
Por eso resulta difícil saber cuánto hubo de crecimiento sevillista y cuánto de relajación atlética. Probablemente, un poco de ambas cosas.
Lo importante para Luis García Plaza será conseguir que la versión mostrada durante la segunda mitad aparezca desde el comienzo cuando el próximo rival no conceda las facilidades que sí aparecieron durante las dos primeras jornadas.
Espanyol-Sevilla: prueba de reacción en La Quiniela
La respuesta llegará muy pronto. El Sevilla visitará el próximo domingo al Espanyol en Cornellà en uno de los encuentros destacados del boleto de La Quiniela, un partido que permitirá comprobar cómo responde el conjunto nervionense después de sufrir su primera derrota de la temporada.
Los seis puntos conseguidos en las primeras tres jornadas permiten afrontar el encuentro sin urgencias, pero con una importante lección aprendida. El Sevilla ya ha demostrado que sabe aprovechar los errores de sus rivales. Ahora debe demostrar que también puede ganar cuando esos errores no aparecen.
Cornellà será una buena oportunidad para comprobarlo.