El conjunto rojiblanco sufrió ante el Athletic su primera derrota de la temporada (3-0) y volvió a mostrar problemas para transformar su potencial en resultados. El Liverpool espera ahora en Champions en un Anfield que decidirá además el Pleno al 15 de La Quiniela.
El Atlético de Madrid afrontó el verano con la sensación de haber construido una plantilla preparada para dar un paso adelante. Más alternativas, talento ofensivo y recursos suficientes para que Diego Pablo Simeone pudiera competir con Real Madrid y Barcelona en LaLiga y volver a mirar lejos en Europa. Cuatro jornadas después, el proyecto todavía busca la velocidad de crucero y la contundente derrota por 3-0 ante el Athletic Club en San Mamés ha encendido las primeras señales de alarma.
No es momento de hablar de crisis ni de sacar conclusiones definitivas en septiembre, pero sí de reconocer que el Atlético está teniendo más dificultades de las previstas. En Bilbao volvió a verse esa versión irregular de un equipo capaz de competir durante una parte del encuentro y desconectarse de manera inexplicable en otra. Los rojiblancos realizaron una primera mitad aceptable e incluso Kang-In Lee estrelló un balón en el poste, pero todo cambió al regreso de los vestuarios.
Tres minutos que desnudaron al Atlético
El gran problema llegó nada más comenzar la segunda mitad. Nico Williams marcó en el minuto 46 y Robert Navarro hizo el segundo en el 48. En apenas tres minutos, el partido pasó de estar completamente abierto a convertirse en una montaña prácticamente imposible de escalar para el Atlético. Oihan Sancet terminó redondeando el marcador en el minuto 90 para establecer un 3-0 quizá excesivo por lo visto durante todo el encuentro, pero muy revelador de la diferencia de contundencia entre ambos equipos.
El propio Simeone asumió después su parte de responsabilidad. El argentino reconoció que su cuerpo técnico no había conseguido transmitir lo necesario para afrontar el comienzo de la segunda mitad y admitió que esos minutos de desconexión condicionaron definitivamente el encuentro. Es precisamente uno de los aspectos que más puede preocupar al técnico: su Atlético puede tener problemas futbolísticos mientras termina de ensamblar las piezas, pero históricamente ha construido su éxito sobre la concentración, la intensidad y la capacidad para competir cada minuto.
Simeone todavía busca su mejor Atlético
La plantilla ofrece muchas posibilidades, pero eso también obliga a encontrar equilibrios. Simeone sigue buscando la combinación adecuada en ataque y un funcionamiento defensivo fiable, mientras algunos de los jugadores llamados a marcar diferencias todavía no están ofreciendo su mejor versión. Ante el Athletic faltó Jonathan David por molestias y Julián Álvarez comenzó en el banquillo después de unos días complicados, entrando en el minuto 58. El argentino mejoró el ataque y tuvo una de las mejores ocasiones rojiblancas de la segunda mitad, pero continúa lejos del futbolista determinante que necesita el equipo.
También hay una cuestión colectiva. El Atlético tiene talento para atacar, pero todavía no consigue hacerlo sin exponerse demasiado cuando pierde el balón. El Athletic castigó precisamente esas situaciones con su velocidad y verticalidad, algo que adquiere especial importancia teniendo en cuenta quién aparece ahora en el calendario. Si existe un escenario donde cada pérdida, cada desajuste y cada segundo de desconcentración puede pagarse caro, ese es Anfield.
De San Mamés a Anfield: llega la Champions
El Atlético apenas tendrá tiempo para digerir el golpe. El miércoles 9 de septiembre, a las 21:00 horas, visita al Liverpool en Anfield en la primera jornada de la fase liga de la Champions. El escenario difícilmente podría ser más exigente para un equipo que necesita recuperar sensaciones y, sobre todo, confianza.
Además, los precedentes muestran la magnitud del reto. El Liverpool ha ganado 17 de sus últimos 18 partidos como local en la fase de grupos o fase liga de la Champions y solo ha perdido dos veces en la primera jornada de sus últimas 15 participaciones. El Atlético, por su parte, regresa al mismo escenario donde la pasada temporada cayó 3-2 después de conseguir levantar un 2-0 inicial antes de recibir el gol definitivo de Van Dijk en el minuto 92.
La visita también servirá para comprobar la reacción de algunos futbolistas especialmente importantes para Simeone. El Atlético necesita recuperar a Julián Álvarez, encontrar mayor continuidad en sus jugadores ofensivos y, fundamentalmente, volver a reconocerse como un equipo difícil de superar. Anfield no parece el lugar más sencillo para solucionar problemas, pero una buena actuación en Inglaterra podría cambiar radicalmente el estado de ánimo.
Liverpool-Atlético, el Pleno al 15 de La Quiniela
El partidazo de Anfield tendrá además un protagonismo especial en la Jornada 5 de La Quiniela, dedicada a la Champions League. Liverpool-Atlético de Madrid decidirá el Pleno al 15, convirtiéndose en uno de los encuentros más atractivos de un boleto completamente europeo.
El Liverpool parte con la fortaleza que supone jugar en casa y llega de vencer 0-2 al Ipswich en la Premier, mientras que el Atlético necesita demostrar que el 3-0 de San Mamés fue un accidente y no el síntoma de un problema mayor. Para Simeone, el desafío es especialmente interesante: pocas cosas podrían ayudar más a despejar las primeras dudas que ver a su equipo recuperar su carácter competitivo en uno de los estadios más exigentes de Europa.
El Atlético tiene plantilla, experiencia y tiempo de sobra para crecer. Cuatro jornadas no determinan una temporada, pero sí empiezan a ofrecer pistas sobre aquello que todavía necesita corregirse. Anfield será el siguiente examen y esta vez no habrá margen para esos minutos de desconexión que condenaron al equipo en San Mamés.