El FC Barcelona ha arrancado la temporada como líder, pero su juego defensivo ha dejado serias dudas tras la marcha de Íñigo Martínez al Al Nassr. El central vasco, pilar para Flick la pasada campaña, aportaba experiencia, liderazgo y seguridad, factores que han quedado en evidencia en el reciente duelo ante el Levante, donde los azulgranas encajaron dos goles y sufrieron más de lo esperado contra un recién ascendido.

Las secuelas de perder a Íñigo Martínez

La zaga blaugrana se mostró desajustada y frágil ante la presión y los contragolpes del Levante. Las pruebas de Flick antes del partido no funcionaron, y el técnico alemán tuvo que rectificar tras el descanso para conseguir la victoria, pero el susto no pasó desapercibido.

En lo deportivo, Flick había convertido a Íñigo en su titular de confianza y su salida ha supuesto un «golpe duro» para el proyecto defensivo. Sin el vasco, el Barça perdió solidez en el eje, y aunque se ha ahorrado masa salarial, la falta de recambio inmediato y el propio mercado han añadido presión a la secretaría técnica, que busca una incorporación de garantías a corto plazo.

El partido ante Levante: líder, pero con síntomas preocupantes

Pese al triunfo, el Barça vio cómo el Levante les puso contra las cuerdas con dos tantos y varias llegadas peligrosas, evidenciando que la defensa aún está lejos de ser fiable. Flick terminó el partido claramente preocupado por el número de ocasiones concedidas y la falta de contundencia en el área propia, sobre todo ante equipos que, a priori, no deberían generar tantos problemas a los azulgranas.

Las remontadas y los goles de Pedri y Ferran rescataron el liderato, pero la alerta defensiva está encendida y la ausencia de Íñigo puede pesar en los partidos de máxima exigencia.

La Quiniela y el próximo rival: Barcelona se enfrenta al Rayo Vallecano

En la jornada 3 de La Quiniela, el Barcelona visitará Vallecas para disputar el partido que decidirá el pleno al quince ante el Rayo Vallecano. Este choque será un nuevo examen para la defensa azulgrana, que necesitará ajustar sus mecanismos para mantener el ritmo de victorias y la imbatibilidad que exige la pelea por el título.