El conjunto coruñés no consigue una victoria desde el 5 de septiembre y acumula tres empates y dos derrotas. Su buen arranque todavía le permite mantenerse lejos de una situación crítica, pero la dinámica empieza a preocupar.
El Deportivo de La Coruña ha pasado de ilusionar con su regreso a Primera División a encadenar una racha de resultados que comienza a generar inquietud. El conjunto gallego acumula cinco jornadas consecutivas sin conocer la victoria, una secuencia que ha frenado su crecimiento en la clasificación y que contrasta con el prometedor comienzo de temporada que había protagonizado.
El último tropiezo llegó en Riazor, donde el Deportivo empató frente al Levante (1-1) después de haberse adelantado en el marcador. El equipo coruñés tuvo ocasiones para llevarse los tres puntos, pero volvió a quedarse sin el premio de la victoria.
La situación todavía no resulta alarmante desde el punto de vista clasificatorio. El Deportivo conserva once puntos gracias a la renta acumulada durante las primeras jornadas, aunque la tendencia reciente obliga a prestar atención a lo que pueda suceder en los próximos encuentros.
Cinco jornadas sin ganar: tres empates y dos derrotas
La última victoria del Deportivo se produjo el 5 de septiembre, cuando consiguió imponerse al Villarreal en el Estadio de la Cerámica (2-3).
Desde entonces, los resultados han dejado de acompañar al equipo.
El conjunto gallego empató frente al Getafe (1-1), perdió ante el Sevilla (0-1), volvió a empatar contra el Betis (1-1), cayó en su visita a la Real Sociedad (3-2) y terminó firmando otro empate frente al Levante (1-1).
Cinco encuentros en los que únicamente ha sumado tres puntos de quince posibles.
La secuencia evidencia una pérdida de regularidad que ha impedido al Deportivo aprovechar su buen inicio para asentarse en la zona alta de la clasificación.
El espectacular arranque todavía sostiene al Deportivo
La principal diferencia entre la situación actual del Deportivo y la de otros equipos que atraviesan malas rachas está en el colchón de puntos acumulado durante las primeras jornadas.
El conjunto coruñés consiguió ocho puntos en sus cuatro primeros partidos, con dos victorias y dos empates que generaron ilusión entre sus aficionados.
Los triunfos frente al Valencia (3-1) y el Villarreal (2-3) confirmaron que el Deportivo podía competir frente a rivales consolidados en Primera División.
Aquella excelente puesta en escena permitió al equipo situarse en una posición cómoda y afrontar las siguientes jornadas sin la presión inmediata de la zona de descenso.
Sin embargo, esa renta comienza a reducirse. El Deportivo suma once puntos después de nueve encuentros y necesita recuperar cuanto antes la capacidad para ganar partidos.
La defensa, una asignatura pendiente
Uno de los aspectos que explican la irregularidad del Deportivo está siendo su dificultad para mantener la portería a cero.
El conjunto gallego ha encajado goles en los nueve encuentros disputados hasta el momento, una circunstancia que obliga al equipo a marcar prácticamente siempre para tener opciones de victoria.
Ante el Levante volvió a repetirse un escenario conocido.
Bil Nsongo adelantó al Deportivo en el minuto 63 después de una gran acción de Yeremay, pero Dani Requena consiguió empatar para el conjunto valenciano en el tramo final.
El Deportivo todavía dispuso de una oportunidad muy clara para ganar, aunque el remate de Asp Jensen terminó estrellándose en el larguero.
La sensación de haber dejado escapar dos puntos volvió a instalarse en Riazor.
Hidalgo tiene margen, pero necesita resultados
El buen comienzo de temporada y la capacidad competitiva mostrada por el Deportivo permiten afrontar la situación sin dramatismos.
El equipo ha demostrado que puede plantar cara a rivales importantes y cuenta con futbolistas capaces de marcar diferencias, especialmente en el apartado ofensivo.
Sin embargo, la acumulación de partidos sin ganar empieza a convertirse en un problema que no puede prolongarse indefinidamente.
Antonio Hidalgo necesita encontrar soluciones para mejorar la seguridad defensiva, recuperar la eficacia en los momentos decisivos y evitar que los encuentros equilibrados sigan terminando sin victoria.
La tranquilidad que ofrece la clasificación no debe ocultar una realidad: el Deportivo necesita volver a sumar de tres.
El Atlético, una prueba exigente en la Jornada 16 de La Quiniela
El próximo compromiso del Deportivo será especialmente complicado. El conjunto gallego visitará al Atlético de Madrid, uno de los equipos más en forma de LaLiga, en el partido número 3 de la Jornada 16 de La Quiniela.
Los rojiblancos llegan con una dinámica de victorias que contrasta con la sequía deportivista, por lo que el enfrentamiento se presenta como una prueba de máxima exigencia para los coruñeses.
El Deportivo todavía vive de la renta conseguida en su gran arranque de temporada. Pero cinco jornadas sin ganar son suficientes para entender que necesita una reacción antes de que la clasificación empiece a reflejar con mayor dureza su mala dinámica.