El Elche se ha caído con estrépito en 2026. De pelear en las primeras jornadas por puestos europeos y ser una de las revelaciones del campeonato, ha pasado a encadenar una de las peores rachas de Primera, puesto que no gana desde el 21 de diciembre, cuando goleó 4-0 al Rayo Vallecano, y desde entonces sumar de tres se ha convertido en misión imposible.
De equipo revelación a crisis prolongada
El conjunto franjiverde de Sarabia empezó el curso desatando entusiasmo, con un fútbol valiente, presión alta y resultados que lo llegaron a colocar en la zona noble. Aquella exhibición ante el Rayo, con un 4-0 incontestable, parecía consolidar al Elche como una de las grandes sorpresas del campeonato. Sin embargo, ese día quedó como una isla. Desde entonces, cada jornada ha ido desgastando al equipo: errores atrás, falta de pegada en área rival y una sensación creciente de bloqueo mental.
2026, un año sin victorias
Lo más preocupante no es solo la racha, sino el contexto: el equipo ha arrancado 2026 sin conocer la victoria. Partido tras partido, el guion se repite: compite por momentos, pero le falta colmillo para cerrar encuentros y personalidad para sostener resultados. Los empates saben a poco, las derrotas castigan el ánimo y la clasificación, y la dinámica ha pasado de ser un bache a convertirse en un problema estructural. Los de Sarabia parecen haberse olvidado de ganar, y ese olvido pesa cada vez más en las piernas y en la cabeza.
El papel de Sarabia y el bloqueo del grupo
La figura de Sarabia, clave en el despegue inicial, vive ahora en el foco. Su propuesta valiente se ha ido diluyendo, quizá por miedo a encajar o por falta de confianza de los jugadores. El equipo ha perdido frescura en campo rival y comete errores impropios en salida de balón. Más que una cuestión táctica, el Elche transmite un bloqueo anímico, cuando el partido se atasca, no encuentra líderes ni respuestas, y cualquier golpe en contra parece definitivo.
Un futuro que exige reacción inmediata
Si el Elche quiere evitar que la temporada se le vaya por completo, necesita romper la racha ya. Volver a esa versión reconocible que mostró en otoño, recuperar automatismos, ajustar la defensa y, sobre todo, reencontrarse con la victoria aunque sea sufriendo. A estas alturas, poco importa el cómo, y es que ganar un partido puede valer como punto de inflexión para que el equipo crea de nuevo.
El mensaje es claro, de revelación a crisis hay un tramo muy corto en Primera. El Elche lo ha comprobado en carne propia. Ahora le toca demostrar que lo de diciembre no fue un espejismo y que, pese a haber olvidado cómo se gana, todavía está a tiempo de reaprenderlo. El problema es que el rival del fin de semana no es el más propicio para levantar el vuelo, un Villarreal herido tras ser goleado por el Barcelona, que quiere seguir en la lucha por la tercera plaza. El duelo será uno de los destacados de La Quiniela.