El fútbol, ese deporte que te eleva a los altares un domingo y te devuelve al suelo con crudeza el siguiente. El RCD Espanyol, que ha sido una de las grandes revelaciones de la temporada, atraviesa su momento más delicado. Aunque la tabla diga que los blanquiazules siguen en puestos europeos, la realidad del césped cuenta una historia mucho más preocupante: la gasolina parece haberse agotado con las uvas de Nochevieja.

La «cuesta de enero» se convierte en acantilado

El cambio de año le ha sentado fatal al equipo catalán. Desde aquel lejano 22 de diciembre, cuando el Espanyol asaltó San Mamés venciendo al Athletic (1-2), el equipo ha entrado en una espiral de resultados negativa que ya no se puede ignorar:

5 partidos sin conocer la victoria.

4 derrotas en los últimos 5 encuentros.

3 tropiezos consecutivos, el último de ellos especialmente doloroso.

La derrota este sábado en el RCDE Stadium ante el Alavés de Eduardo Coudet ha sido el golpe de gracia a la euforia. Un partido donde el equipo se mostró impreciso y, sobre todo, vulnerable, perdiendo esa solidez que lo hizo temible en el primer tramo del campeonato.

Mensaje a navegantes: «Mirar menos a Europa»

Manolo González, siempre directo y sin filtros, no se anduvo con rodeos en la rueda de prensa posterior al choque contra los vitorianos. El técnico avisó con claridad: «Quizá no hay que pensar tanto en Europa». Un mensaje que busca rebajar la presión, pero que también suena a toque de atención para una plantilla que parece haber perdido el hambre tras verse en la zona noble.

El objetivo, según se desprende de las palabras del míster, es resetear la mente y volver a los básicos: humildad, trabajo defensivo y sumar de tres en tres sin mirar la clasificación. El «sueño europeo» ha pasado de ser un motor a ser una mochila demasiado pesada.

Análisis para el Quinielista: ¿Momento de desconfiar?

Para el apostante habitual de La Quiniela, el Espanyol ha pasado de ser un «1» de confianza en casa a una de las grandes incógnitas del boleto.

  • Falta de gol: El equipo ha perdido fluidez en los últimos metros.
  • Fragilidad anímica: Encajar un gol se ha convertido en una montaña imposible de escalar para los pericos en este 2026.
  • Ojo a las próximas jornadas: Hasta que Manolo González no consiga estabilizar el bloque y recuperar la confianza defensiva, el Espanyol es un equipo propicio para buscar la sorpresa con una X2 si juega contra rivales necesitados.