El Levante ha necesitado tres jornadas para enseñar su verdadera cara. El conjunto granota comenzó la temporada 2026/27 dejando muchas dudas, mejoró considerablemente en su segundo compromiso y terminó de confirmar su crecimiento con una espectacular goleada frente al Betis. Un camino claramente ascendente que invita al optimismo en un equipo cuyo gran objetivo será asegurar cuanto antes la permanencia.

De perder 3-0 frente al Espanyol a endosarle cinco goles al Betis. Entre medias, un empate sin goles ante Osasuna. Tres partidos que prácticamente podrían resumir el proceso de adaptación del nuevo Levante de Luís Castro, que parece haber encontrado rápidamente el camino para competir en Primera División.

Un estreno para olvidar ante el Espanyol

Las primeras sensaciones no fueron precisamente positivas. El Levante comenzó la temporada con una contundente derrota por 3-0 ante el Espanyol en un partido en el que los granotas estuvieron lejos de ofrecer su mejor versión.Más allá del resultado, preocupó la imagen.

El equipo apenas encontró argumentos para hacer daño a su rival y dejó demasiadas facilidades. Un estreno que inevitablemente despertó algunas dudas teniendo en cuenta la exigencia que supone cada punto para los equipos que tienen como principal objetivo mantenerse alejados de la zona de descenso.

Pero aquel partido terminó siendo simplemente el punto de partida. Porque desde entonces, el Levante no ha dejado de crecer.

Ante Osasuna llegó la primera reacción

La segunda jornada ya ofreció señales diferentes. El 0-0 frente a Osasuna permitió al Levante sumar su primer punto de la temporada y, sobre todo, comenzar a recuperar sensaciones. Fue un encuentro abierto en el que pudo suceder prácticamente cualquier cosa. Los granotas mostraron mayor solidez, compitieron mucho mejor y empezaron a enseñar algunos de los mecanismos que Luís Castro pretende implantar en su equipo. No hubo victoria. Pero sí un paso adelante. Y apenas unos días después llegaría otro mucho mayor.

Cinco goles al Betis para confirmar el crecimiento

El Betis llegaba a la tercera jornada invicto y convertido en una prueba especialmente exigente para medir la evolución del Levante. El resultado no dejó lugar a interpretaciones. 5-2.

Una manita incontestable que supone la primera victoria granota de la temporada y cambia por completo las sensaciones después de aquel complicado estreno frente al Espanyol.

El equipo de Manuel Pellegrini fue incapaz de contener a un Levante que esta vez mostró intensidad, acierto y una enorme capacidad para castigar cada concesión de su rival pese a lograr éstos igualar a dos la contienda. No fue simplemente ganar. Fue la manera de hacerlo.

Porque para un equipo que pretende conseguir cuanto antes la permanencia, derrotar con semejante contundencia a un rival del nivel del Betis supone una importante inyección de confianza. El Levante ya suma cuatro puntos y, sobre todo, empieza a demostrar que tiene argumentos suficientes para competir.

El Levante de Luís Castro va de menos a más

La evolución resulta evidente si se observan únicamente los resultados. Derrota, empate y victoria.

Pero todavía lo es más si atendemos a los goles: después de quedarse sin marcar durante las dos primeras jornadas, el Levante explotó ofensivamente frente al Betis con cinco tantos. Luís Castro necesitaba tiempo.

El técnico portugués está construyendo un equipo competitivo, capaz de crecer desde el orden y aprovechar sus oportunidades en ataque. Tres jornadas son demasiado pocas para establecer conclusiones definitivas, pero la tendencia resulta indiscutiblemente positiva. El gran desafío será mantenerla.

La permanencia continúa siendo el objetivo prioritario y nadie en el Levante debería perderlo de vista. Pero conseguir cuatro puntos después de comenzar la temporada con una derrota tan contundente permite afrontar las siguientes semanas desde una perspectiva completamente diferente.

Y después de lo sucedido frente al Betis, los próximos rivales ya saben que este Levante puede hacer mucho daño.

Málaga-Levante: una nueva prueba en La Quiniela

El próximo domingo, el conjunto granota tendrá la oportunidad de confirmar definitivamente su buen momento. El Levante visitará al Málaga en uno de los encuentros destacados del boleto de La Quiniela, un partido que aparece como una buena oportunidad para prolongar la dinámica positiva y continuar sumando puntos en la carrera por la permanencia.

Los de Luís Castro llegan después de sumar cuatro de los últimos seis puntos y, especialmente, reforzados por una goleada que puede marcar un antes y un después en su comienzo de temporada. El Málaga pondrá a prueba esa evolución en un encuentro en el que el Levante buscará demostrar que la manita al Betis no fue una casualidad.

Después de tres jornadas, la tendencia está clara: este Levante va de menos a más y empieza a carburar.