El conjunto cántabro ha sumado sus cuatro puntos en El Sardinero, mientras que sus dos primeras salidas desde su regreso a Primera han terminado en derrota. Después del 3-2 ante el Rayo, el Racing recibe al Alavés en uno de los encuentros destacados de la próxima jornada de La Quiniela.
El regreso del Racing de Santander a Primera División está dejando emociones fuertes y una conclusión bastante clara después de las cuatro primeras jornadas: el equipo de José Alberto López está respondiendo en El Sardinero, pero todavía tiene una asignatura pendiente lejos de casa. Los cántabros han conseguido un empate ante el Villarreal y una victoria frente al Elche como locales, mientras que sus visitas a Getafe y Rayo Vallecano han terminado sin puntos.
El balance es de cuatro puntos de doce posibles, con siete goles marcados y ocho recibidos. Unos números que reflejan bien el comienzo irregular de un Racing capaz de competir y generar peligro, pero que todavía necesita encontrar mayor equilibrio defensivo para consolidarse en la categoría. La derrota por 3-2 ante el Rayo volvió a mostrar las dos caras de un equipo que tiene argumentos ofensivos de sobra, aunque continúa pagando demasiado caros sus errores.
Dos ventajas que no fueron suficientes ante el Rayo
El Racing tuvo oportunidades de sobra para conseguir sus primeros puntos como visitante. Sergio Canales abrió el marcador con un magnífico lanzamiento de falta en el minuto 4 y, después del empate de Andrei Ratiu, Pablo García volvió a colocar por delante a los cántabros. Sin embargo, Sergio Camello igualó antes del descanso y volvió a aparecer nada más comenzar la segunda mitad para completar la remontada del Rayo.
La derrota dejó además una acción polémica. Zabiri consiguió marcar en el minuto 79 el que habría sido el 3-3, pero el tanto fue anulado por una falta previa de Belocian sobre Dani Cárdenas. José Alberto mostró después su desacuerdo con la decisión arbitral, aunque también realizó autocrítica y reconoció que su equipo necesita mejorar defensivamente y mostrarse más compacto.
Más allá de la polémica, el partido volvió a demostrar que al Racing no le está faltando capacidad para competir. Marcó dos veces, se adelantó en dos ocasiones y buscó el empate hasta el final, incluso después de haber recibido el 3-2. El problema es que, en Primera División, esos buenos momentos necesitan estar acompañados de una mayor solidez si el objetivo es transformar las sensaciones en puntos.
El Sardinero, el mejor aliado del Racing
La diferencia entre jugar dentro y fuera de casa empieza a resultar significativa. El Racing todavía no conoce la derrota en El Sardinero, donde empató 2-2 frente al Villarreal en la primera jornada y posteriormente consiguió su primera victoria de la temporada al superar 3-2 al Elche.
Cinco goles marcados en esos dos encuentros reflejan además la capacidad ofensiva de un equipo que mantiene buena parte de la personalidad que le permitió regresar a Primera. José Alberto quiere un Racing atrevido, capaz de buscar la portería contraria y asumir riesgos, aunque ahora necesita encontrar el punto de equilibrio necesario para competir ante rivales que castigan con mucha mayor facilidad cualquier concesión.
La adaptación a Primera también necesita tiempo. El Racing ha incorporado numerosos jugadores y ante el Rayo debutaron Pablo García, André Almeida, Belocian y Aarón Martín. Encajar todas esas piezas sin perder la identidad del equipo será uno de los grandes trabajos de José Alberto durante las próximas semanas.
Un Racing con gol, pero demasiado vulnerable
Los siete goles conseguidos en cuatro jornadas son una buena noticia. Canales continúa aportando calidad y experiencia, Zabiri mantiene su capacidad para generar peligro y ante el Rayo apareció también Pablo García con gol en su debut. El Racing está encontrando diferentes caminos para llegar al área rival y eso supone una base importante para un recién ascendido.
La otra cara son los ocho tantos encajados, una cifra que explica buena parte de sus dificultades. El equipo ha recibido tres goles ante el Elche y otros tres frente al Rayo, aunque en el primer caso su producción ofensiva permitió conservar los puntos. José Alberto ya ha señalado la necesidad de mejorar como bloque y probablemente ahí esté una de las claves para que el Racing pueda trasladar fuera de Santander la competitividad que está mostrando en casa.
Racing-Alavés, otra prueba en La Quiniela
El calendario ofrece ahora una buena oportunidad para recuperar sensaciones. El Racing recibirá al Deportivo Alavés el sábado 12 de septiembre a las 14:00 horas en El Sardinero, encuentro correspondiente a la quinta jornada de LaLiga y uno de los partidos destacados del boleto del fin de semana de La Quiniela.
Para los cántabros, el objetivo será mantener su condición de invictos como locales y elevar a siete su casillero de puntos antes de afrontar nuevos desafíos lejos de Santander. Ganar al Alavés permitiría además relativizar esas dos derrotas consecutivas como visitante y confirmar que El Sardinero puede convertirse en uno de los principales argumentos del Racing para construir su permanencia.
El regreso a Primera está demostrando que el Racing tiene fútbol y gol suficientes para competir, pero también que la categoría concede muy poco margen para los errores. De momento, El Sardinero funciona como refugio. El siguiente paso será convertirlo en fortaleza y, después, aprender a llevar esa misma versión cuando toque hacer las maletas.