El Sevilla respira por fin tras una semana clave: ha puntuado en sus tres últimos partidos y empieza a tomar aire del pozo, aunque el margen sigue siendo estrecho.
Tres sumando y oxígeno vital
La victoria ante el Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez ha sido el bálsamo que necesitaba el equipo de Almeyda. Ese triunfo, sumado a dos empates previos, configura cuatro de cinco partidos puntuando (2 victorias y 2 empates) que han permitido al Sevilla alejarse mínimamente de la zona de descenso. Con este ritmo reciente, los sevillistas han ganado algo de tranquilidad, pero saben que no pueden relajarse: los de abajo aprietan y cada punto cuenta doble en este tramo.
El Coliseum como punto de inflexión
Ganar en Getafe, un feudo tradicionalmente hostil y ante un rival en racha, evitó que la situación se volviera realmente dramática. El equipo mostró garra, aprovechó sus ocasiones y gestionó los nervios, algo que había faltado en tropiezos anteriores. Esa victoria no solo suma tres puntos de oro, sino que devuelve confianza a un vestuario que venía tocado por dudas y resultados insuficientes.
Reacción a medias
El balance reciente es positivo, pero insuficiente para hablar de reacción completa. Almeyda parece haber ajustado detalles tácticos —más solidez atrás y mejor definición arriba—, pero la irregularidad sigue siendo el lastre. El Sevilla ha pasado de mirar al abismo a ganar perspectiva, aunque el colchón con el descenso sigue siendo frágil. Necesita mantener esta inercia para no volver a las andadas.
Próximos retos: consolidar o volver al miedo
El calendario inmediato ofrece opciones para confirmar la mejoría, pero también trampas. Pellegrini y el Betis acechan, ya que son el próximo rival en uno de los partidos destacados del boleto de La Quiniela, mientras los equipos de abajo no dan tregua. Cada victoria como la del Getafe será clave para transformar este “tomar aire” en una distancia real con el peligro.
El Sevilla ha dado un paso adelante, pero la zona roja aún asoma. La victoria en Getafe ha sido vital para no caer en problemas serios; ahora toca confirmar que la reacción es para quedarse y un triunfo ante el eterno rival daría oxigeno extra a los de Almeyda.