El Sevilla vuelve a mirar con preocupación la zona baja de LaLiga tras empatar ante el Girona y es que la pesadilla de la salvación por un punto del curso pasado amenaza con repetirse.

Un paso atrás que duele

El empate ante el Girona ha sido otro aviso serio para los de Almeyda. Con solo una victoria en los últimos cinco partidos, el rendimiento nervioso e intermitente impide al Sevilla despegar de una vez por todas. Lo que parecía superado regresa como sombra, dado que salvarse por la mínima el año anterior ya no vale como consuelo, sino como precedente inquietante.

Rendimiento insuficiente, dudas crecientes

El equipo sevillista genera juego en momentos, pero le falta colmillo para cerrar partidos y solidez para no sufrir atrás. Esa irregularidad ha acercado de nuevo la zona de descenso, con un calendario que no perdona errores. Almeyda necesita respuestas urgentes en un vestuario cargado de miedos y donde la confianza se ha erosionado jornada a jornada.

Alavés en el Pizjuán: final sin empate posible

El sábado llega el Alavés al Sánchez-Pizjuán, duelo clave del boleto de La Quiniela. Los vascos están inmersos en plena pelea por la permanencia y también necesitan los tres puntos a toda costa. Ninguno dejará respirar al otro:

-Para el Sevilla, ganar es obligatorio para tomar aire y reencontrarse con su afición.

-Una derrota sería demoledora, confirmando al equipo como candidato al descenso.

-El empate no vale: ambos saldrían heridos de muerte en esta fase crítica.

El Sevilla deberá sudar la camiseta para quedarse en Primera este curso. Ante un Alavés que no regalará nada y presenta el mismo objetivo, el Pizjuán debe ser el escenario de la reacción o del principio del fin.