El Villarreal todavía no conoce el triunfo después de cuatro jornadas y encadena dos derrotas tras comenzar el campeonato con dos empates. El proyecto de Íñigo Pérez empieza a generar las primeras dudas y recibe ahora a un Betis lanzado en uno de los grandes partidos de la Jornada 6 de La Quiniela.
Cuatro jornadas parecen demasiado pocas para emitir sentencias, pero en el fútbol pueden ser suficientes para que las sensaciones cambien radicalmente. El Villarreal comenzó la temporada con ilusión alrededor del proyecto de Íñigo Pérez y apenas un mes después afronta su primer momento delicado. Dos empates en las dos primeras jornadas y dos derrotas consecutivas dejan al conjunto amarillo sin conocer todavía la victoria y con una dinámica claramente descendente.
La última derrota, además, ha hecho daño. El Deportivo se llevó los tres puntos de La Cerámica con un 2-3 después de que el Villarreal se adelantara dos veces en el marcador. Los amarillos tuvieron el partido en sus manos, pero fueron incapaces de proteger sus ventajas y Aubameyang terminó culminando la remontada gallega en el minuto 88. Cuatro partidos sin ganar empiezan a convertir la próxima jornada en una cita especialmente importante.
Un Villarreal que ha ido de más a menos
El problema no está únicamente en los resultados. El Villarreal ha dejado fases interesantes durante este comienzo de campeonato, pero le está costando mantenerlas durante los 90 minutos. El equipo no termina de fluir con continuidad, pierde el control de los encuentros con demasiada facilidad y está cometiendo errores defensivos que en Primera División se pagan casi siempre con puntos.
Ante el Deportivo volvió a comprobarlo. Ponerse por delante en dos ocasiones debería haber permitido al conjunto amarillo manejar el encuentro desde una posición favorable, pero los gallegos encontraron respuesta a cada golpe. El 2-3 final terminó aumentando la sensación de fragilidad de un equipo que necesita recuperar seguridad cuanto antes.
Íñigo Pérez tiene por delante el desafío de encontrar un equilibrio entre la propuesta ofensiva que pretende implantar y la solidez necesaria para competir. El Villarreal dispone de plantilla y calidad suficientes para ocupar posiciones mucho más altas, pero por ahora esas posibilidades no se están trasladando a la clasificación.
Íñigo Pérez afronta sus primeras dudas
La apuesta por Íñigo Pérez nació con la intención de iniciar un proyecto reconocible y ambicioso, por lo que nadie podía imaginar hace apenas unas semanas que la quinta jornada llegaría rodeada de tanta necesidad. El entrenador necesita tiempo para desarrollar su idea, pero también resultados que permitan trabajar con tranquilidad.
Todavía resulta prematuro hablar de una situación límite, aunque una nueva derrota elevaría inevitablemente la presión. El Villarreal alcanzaría entonces las cinco primeras jornadas sin ganar y encadenaría tres derrotas, un escenario difícil de asumir para un club construido para competir en la zona europea.
Por eso el partido frente al Betis adquiere una importancia superior a la habitual en pleno mes de septiembre. Ganar permitiría liberar tensión, recuperar confianza y cambiar rápidamente la percepción alrededor del proyecto. Perder abriría un escenario mucho más incómodo y podría provocar que la directiva comenzara a plantearse decisiones que hace menos de un mes parecían impensables.
El Betis llega en el peor momento posible
El calendario tampoco parece dispuesto a facilitar la reacción. El próximo rival será un Betis que suma nueve puntos de doce y ocupa la tercera posición, después de derrotar por 1-0 al Real Madrid. Los de Manuel Pellegrini han ganado tres de sus cuatro encuentros y han conseguido que el contundente 5-2 sufrido ante el Levante quede, por ahora, como un accidente dentro de un excelente comienzo.
El contraste de dinámicas resulta evidente. Mientras el Villarreal necesita encontrar respuestas, el Betis llega con confianza y con la posibilidad de consolidarse entre los primeros clasificados. Los verdiblancos saben además que una victoria en La Cerámica supondría alcanzar los doce puntos de quince posibles y reforzar su candidatura a mantenerse en la zona alta.
Para el Villarreal será fundamental evitar los errores que le condenaron frente al Deportivo. El Betis ha demostrado que sabe esperar sus oportunidades, como hizo ante el Real Madrid, y cuenta con suficiente calidad ofensiva para castigar cualquier concesión.
Villarreal-Betis, partido destacado de La Quiniela
El Villarreal-Betis será el partido 14 de la Jornada 6 de La Quiniela y se disputará el lunes 14 de septiembre en La Cerámica. Un encuentro que inicialmente destacaba por enfrentar a dos equipos con aspiraciones europeas y que ahora adquiere todavía mayor interés por las situaciones completamente opuestas con las que llegan ambos conjuntos.
Para el Betis supone una oportunidad de confirmar que su magnífico comienzo no es casualidad. Para el Villarreal, en cambio, empieza a existir una verdadera necesidad. Los amarillos necesitan sumar, pero especialmente necesitan ganar para recuperar confianza y evitar que septiembre convierta las primeras dudas en una crisis prematura.
La temporada acaba de comenzar y queda margen de sobra para cambiar la situación. Una victoria puede modificar por completo el estado de ánimo de un vestuario y devolver al Villarreal al camino esperado. Sin embargo, cuatro jornadas sin ganar, dos derrotas consecutivas y una sensación de ir de más a menos colocan a Íñigo Pérez ante su primer examen importante del curso. Y enfrente estará precisamente uno de los equipos que mejor ha comenzado LaLiga.