El Villarreal CF mantiene un paso firme a mitad de curso y apunta cada vez más alto en LaLiga EA Sports. Tras vencer al Elche en la última jornada, los de Marcelino acumulan 38 puntos y se sitúan en zona Champions, dispuestos a pelear incluso la tercera plaza con un Atlético de Madrid que empieza a mirar de reojo la amenaza amarilla.

Un Villarreal que no suelta el acelerador

El equipo castellonense ha convertido la regularidad en su principal arma: solo dos derrotas en 18 jornadas, una capacidad letal para resolver partidos igualados y una segunda parte de calendario que se presenta como la gran oportunidad para firmar una campaña histórica. Marcelino ha logrado que el Villarreal sea un bloque compacto, vertical y con alternativas en todas las posiciones, capaz de ganar sufriendo o dominando según exija el contexto. La victoria ante el Elche refuerza esa sensación de equipo en estado de gracia, que sabe competir en los grandes escenarios y que no da por perdidos ni los minutos finales.

38 puntos y un partido menos: aspiraciones máximas

Con 38 puntos ya en el casillero, el Villarreal tiene un colchón envidiable y, lo que es más importante, un partido menos por disputar: el aplazado ante el Levante. Si ganan ese encuentro, alcanzarían los 41 puntos teóricos, cifra que les colocaría aún más cerca de los puestos de cabeza y les permitiría soñar no solo con Champions, sino con una puntuación final que supere los 75 puntos históricos del club en LaLiga. La próxima jornada, además, será un regalo táctico: Barcelona y Real Madrid no actuarán por la Supercopa de España, lo que significa que el Villarreal recortará distancias automáticamente con los gigantes mientras sigue sumando.

Alavés en La Quiniela, oportunidad de oro

Este fin de semana, los amarillos reciben al Alavés en La Cerámica, en uno de los choques destacados del boleto de La Quiniela. El rival vitoriano llega en zona tranquila pero sin el brillo de otros años, mientras el Villarreal necesita los tres puntos para consolidarse como serio aspirante al podio. Para los apostantes, el signo «1» se presenta como uno de los fijos más sólidos del cupón: el Villarreal promedia 2 goles por partido en casa, concede poco y Marcelino sabe que cada victoria en este tramo es un ladrillo más en la construcción de una temporada para la posteridad.

El Submarino Amarillo ha dejado claro que no piensa conformarse. Con 38 puntos, un partido menos y una segunda vuelta por delante, el Villarreal no solo aspira a Champions, sino a entrar en la historia del club con una campaña que podría superar todas las expectativas. Frente al Alavés, tienen la oportunidad de mandar un mensaje rotundo a LaLiga entera.