A solo 48 horas de que ruede el balón en la cita más importante del planeta, el ambiente en el entorno de la Selección Española es una mezcla de optimismo contenido y la inevitable presión que conlleva el escudo. Tras una fase de clasificación impecable y una victoria convincente por 3-1 ante Perú en el último test antes de viajar, los de Luis de la Fuente aterrizan en el Mundial con el cartel de «aspirantes a todo» bien visible. Pero, ¿es esta etiqueta una ventaja o una losa?

La inercia ganadora: El hambre post-Eurocopa

España no llega como un equipo en construcción, sino como un bloque consolidado que sabe lo que es levantar un trofeo continental. Ese «ADN ganador» es, precisamente, lo que diferencia a este grupo de otros proyectos anteriores que naufragaron en la fase de grupos.

La explosión definitiva de Lamine Yamal y el desborde incansable de Nico Williams han dado a España un «pegamento» ofensivo que genera miedo en cualquier defensa, aunque llegan ambos entre algodones. Además de los Pedri, Merino, Oyarzabal, etc. En un Mundial de 48 selecciones donde la intensidad será máxima desde el primer minuto, tener dos puñales en las bandas es el seguro de vida que todo seleccionador desearía.

El reto del «Factor Favorito»

La Quiniela de los expertos ya sitúa a España entre las 5 selecciones con más opciones de llegar a la final. Sin embargo, históricamente, el favoritismo es un arma de doble filo para La Roja.

El Grupo H tiene a Uruguay como el gran escollo, pero Cabo Verde y Arabia Saudí son los típicos «partidos trampa» donde una relajación puede costar el liderato del grupo.

La profundidad del banquillo: El nuevo formato de Mundial exige rotaciones. La gran incógnita es si la segunda línea de De la Fuente mantiene el nivel competitivo cuando el cansancio empiece a hacer mella en los cuartos de final.

España en el pleno al 15

Si estás preparando tus pronósticos para este inicio de Mundial, ten en cuenta esto, sobre todo de cara al duelo España-Cabo Verde, partido que decidirá el pleno al 15 de La Quiniela:

España no especula. El estilo de De la Fuente es vertical. Esto significa que los partidos de España suelen ir acompañados de un número elevado de córners y goles. No esperes resultados cortos frente a rivales de menor entidad.

El «efecto Lamine». La estadística nos dice que cuando el joven extremo marca o asiste, el partido suele decantarse por 2 o más goles de diferencia.

Cuidado con la confianza. España es un «1» claro ante Arabia y Cabo Verde, pero el duelo ante Uruguay será el escenario donde medir si estamos ante un campeón o un cuartofinalista.

El momento de la verdad

La presión es un privilegio que solo tienen los grandes, y España ha demostrado que sabe convivir con ella. Si el equipo mantiene la calma táctica y el hambre que mostró en su último amistoso, el Mundial 2026 puede ser el escenario donde el fútbol español vuelva a reinar en el trono mundial.

En La Quiniela, el corazón nos pide confiar en la Roja, pero la cabeza nos dice que este es el torneo de la incertidumbre. ¿Crees que este grupo tiene el carácter necesario para aguantar la presión del favorito y alzarse con el título, o el nuevo formato de 48 selecciones nos deparará alguna sorpresa desagradable?