Osasuna puso freno en seco a una de las mejores rachas de su temporada. La derrota ante el Valencia cortó una serie de 6 partidos sin perder y obliga a los de Jagoba a resetear rápido la cabeza para no salirse de la buena línea general del equipo.

Fin a una racha que ilusionaba

Durante esos 6 encuentros, Osasuna había encontrado un equilibrio perfecto entre solidez y eficacia, sumando puntos que le permitieron asentarse en una zona relativamente cómoda de la tabla y mirar hacia arriba sin obsesionarse con el descenso. La caída en Mestalla duele porque corta una dinámica muy positiva, pero llega después de un tramo donde el equipo había demostrado competitividad, carácter y un plan de juego muy reconocible.

Mallorca, rival herido y partido trampa

El siguiente reto llega este sábado en El Sadar ante un Mallorca en apuros, instalado en la zona baja y con la ansiedad propia de quien ve el descenso demasiado cerca. Es uno de los duelos incluidos en el boleto de La Quiniela y tiene ese aroma de partido trampa: el rival llega tocado, pero precisamente por eso se agarra a cada punto como si fuera una final. Si Osasuna se confía por la clasificación o por jugar en casa, puede encontrarse con más problemas de los esperados.

Claves en El Sadar

Osasuna deberá volver a su versión más fiable, una defensa agresiva, presión intensa, balón parado bien trabajado y aprovechar las transiciones. El Sadar, como casi siempre, empujará, pero será clave no entrar en el ritmo nervioso que puede proponer el Mallorca. Marcar primero, no desordenarse y gestionar bien los momentos de sufrimiento será fundamental para no complicarse un partido que, sobre el papel, invita a pensar en sumar los tres puntos.

Duelo desigualado en La Quiniela

En La Quiniela, este Osasuna–Mallorca se presenta como uno de esos encuentros donde el favorito debe confirmar su papel. El “1” parte con ventaja por racha reciente, fortaleza en casa y estado anímico, pero el contexto de necesidad balear siempre deja abierta la puerta a una sorpresa o a un empate sufrido. Partido de esos que huelen a 1 fijo… pero que exige respeto máximo al rival.

Osasuna se ha ganado crédito con su racha. Ahora le toca demostrar que la derrota en Valencia fue solo un tropiezo y no el inicio de un bache. El Sadar, escenario perfecto para volver a la senda del triunfo. Aunque el Mallorca se estrenará con Demichelis en el banquillo.