La Real Sociedad llega al final de LaLiga con una imagen muy distinta a la que dejó tras proclamarse campeona de Copa. Desde aquel título ante el Atlético de Madrid, el equipo ha bajado claramente el nivel y encadena ya seis partidos sin ganar en el campeonato liguero, con un balance de tres derrotas y tres empates que lo ha llevado a cerrar el curso en la décima posición o quizá más abajo, con 45 puntos y solo cinco de ventaja sobre el descenso a falta de una jornada.

Un final muy pobre en Liga

El parón anímico tras conquistar la Copa ha pesado demasiado en el tramo final. La Real soltó el pie del acelerador justo cuando debía sostener su mejor versión y eso se ha reflejado en unos resultados muy flojos en Liga. El equipo no ha sido capaz de transformar su estabilidad en triunfos y ha terminado firmando uno de los peores balances de las últimas jornadas.

La derrota ante el Valencia en Anoeta, por 3-4, fue el ejemplo más claro de esa caída. El conjunto txuri-urdin dejó escapar un partido que tenía encarrilado y vio cómo el equipo che remontaba en el descuento, además con un jugador menos. Una imagen que resume bien el final de curso: desconexión, fragilidad y falta de colmillo en los momentos decisivos.

La Copa, el gran salvavidas

El título copero ha sido la gran red de seguridad de la temporada, que además da acceso a Europa. Esa renta obtenida en la primera parte del curso ha sido suficiente para que la Real no tenga que sufrir de verdad en la última jornada, pese a su bajón en Liga.

Sin ese colchón, el tramo final habría sido mucho más incómodo. La sensación es que la Real ha vivido de la ventaja acumulada y no de su rendimiento reciente, algo que explica por qué su cierre de campaña deja sensaciones tan contrapuestas.

Última jornada ante el Espanyol

El cierre liguero será ante el Espanyol, en un encuentro que además será partido destacado del boleto de La Quiniela. El duelo llega con el conjunto catalán también muy necesitado aunque también salvado, por lo que el contexto añade simplemente honra a un choque que, sobre el papel, podía parecer mucho más decisivo hace unas semanas.

Para la Real, el objetivo será cerrar el campeonato con una victoria que suavice un poco el mal sabor de boca de estas últimas semanas. Para La Quiniela, en cambio, es un partido con mucho valor por el peso de ambos equipos en la parte baja de la tabla.

Una temporada de dos caras

El balance de la Real Sociedad deja una sensación extraña. Ha conquistado la Copa, ha asegurado presencia europea y ha mantenido una base competitiva suficiente para no caer en la zona roja, pero su final liguero ha sido realmente flojo.

Ese contraste entre el éxito puntual y el bajón posterior explica por qué el equipo termina el curso con más dudas que entusiasmo. La última jornada ante el Espanyol servirá para cerrar un año complejo, con alegrías grandes y con un final en Liga bastante decepcionante.