El Ramón Sánchez-Pizjuán ya tiene nuevo ídolo en la delantera. En el choque correspondiente a la casilla número 2 del boleto de La Quiniela, el Sevilla FC logró una épica remontada por 2-1 ante el Rayo Vallecano, impulsado por el irruptivo e ilusionante debut de Robbie Ure. El ariete escocés, llamado a ser la gran referencia ofensiva de la temporada hispalense, solo necesitó 45 minutos para meterse a la afición en el bolsillo.

Una segunda parte para cambiar el destino del partido

Tras un primer tiempo espeso donde los hombres de Luis García Plaza se marcharon en desventaja, el técnico movió ficha en el descanso dando entrada al delantero escocés. La apuesta no pudo salirle mejor:

  • Poderío e hiperactividad en el área: Desde su ingreso en el minuto 46, Ure fijó a los centrales franjirrojos, ofreció descargas de mérito de espaldas a portería y contagió de intensidad a todo el ataque sevillista.
  • Acción decisiva en el descuento: Cuando el choque agonizaba con empate en el marcador, Ure buscó un balón dividido en el área con determinación y provocó el penalti definitivo en la última jugada del encuentro.

Peque no perdona y el Pizjuán dicta sentencia

La pena máxima provocada por el ariete escocés fue asumida con sangre fría por Peque, quien engañó al meta visitante para certificar el 2-1 y desatar la locura en las gradas de Nervión.

Aunque los tres puntos se quedaron en casa gracias al acierto de Peque desde los once metros, todos los focos y las ovaciones al término del choque se centraron en la figura de Robbie Ure. El ‘9’ hispalense ha entrado con el pie derecho en el proyecto de Luis García Plaza, demostrando que tiene el carácter y el olfato necesarios para ser uno de los nombres propios de LaLiga.