¡España vuelve a tocar el cielo! En una final épica que quedará grabada en la memoria colectiva, la Selección Española ha conquistado su segunda estrella tras imponerse a Argentina en una prórroga agónica y vibrante. El triunfo, cimentado en una posesión de balón que rozó la perfección, fue el premio a la fe de un equipo que nunca dejó de creer, incluso cuando el destino parecía empeñado en ponerle obstáculos.

Un partido de jerarquía y resistencia

El encuentro comenzó con la tónica esperada: una España decidida a dominar el cuero y una Argentina que, fiel a su estilo, buscaba transiciones rápidas para conectar con un Messi que se movía entre líneas como una amenaza constante. La posesión española fue, por momentos, abrumadora, obligando a la Albiceleste a un desgaste físico titánico. Destacar que argentina no disparó a puerta en los 120 minutos, algo que sin duda refleja la superioridad de la Roja.

El punto de inflexión llegó en el tiempo extra. Tras una primera parte de la prórroga donde la frustración se apoderó de los de Luis de la Fuente —tras la anulación de un gol legal que desató la polémica—, el guion cambió radicalmente. La expulsión de Enzo Fernández por doble amonestación dejó a Argentina con diez hombres, abriendo la puerta a una España que no desaprovechó la superioridad numérica.

Ferran Torres, el héroe de la segunda estrella

Con el equipo volcado y la resistencia física argentina al límite, llegó el momento de gloria. Ferran Torres, quien había ingresado al campo con la misión de dinamizar el ataque, se elevó por encima de la defensa en el último suspiro para rematar a la red. Un gol que no solo vale un Mundial, sino que cierra una exhibición de fútbol de salón frente a la vigente campeona. El tanto desató la locura en el Estadio Nueva York Nueva Jersey y en todos los rincones de España. El jugador del Barcelona anotó otro gol, pero también fue anulado por previo fuera juego.

España ha demostrado ser el equipo más solvente, inteligente y paciente de este torneo. Ha logrado silenciar a los escépticos, superar la presión de una final ante el mejor jugador de la historia y, sobre todo, devolver a España al trono del fútbol mundial 16 años después de aquella noche mágica en Johannesburgo. La segunda estrella ya es nuestra.

Como recordatorio para nuestros quinielistas, la próxima jornada de La Quiniela estará centrada exclusivamente en las ligas de fútbol nórdico, con el protagonismo absoluto de la Allsvenskan de Suecia y la Eliteserien de Noruega, mientras el panorama futbolístico nacional permanece a la espera del inminente inicio de las competiciones domésticas en España.