El entorno de Bilbao no consigue despejar la marejada. Tras una montaña rusa de sensaciones en las últimas campañas, pasando de la euforia por la cuarta plaza y el billete a la Champions League al agónico sufrimiento del pasado curso para salvar la categoría, desencadenante del fin de la era de Ernesto Valverde, el inicio de la nueva etapa no ha traído la tranquilidad esperada. El debut de Edin Terzić en el banquillo rojiblanco ha reabierto las heridas del pasado reciente, sembrando de dudas un proyecto que necesita respuestas inmediatas.

Fragilidad defensiva y un estreno para el olvido

La visita del Sevilla a La Catedral fue el reflejo fiel de las carencias que arrastra el cuadro vasco desde la temporada anterior:

Condicionante prematuro: Apenas se habían disputado 10 minutos cuando Yuri Berchiche vio la tarjeta roja, dejando al equipo en inferioridad numérica y desbaratando el plan táctico trazado por el técnico germano-croata.

Regalos defensivos: Más allá de jugar con diez, el Athletic evidenció desajustes graves y desatenciones grotescas en la zaga que el conjunto hispalense penalizó sin piedad para llevarse los tres puntos de Bilbao.

Señales de alarma: La desconexión en la elaboración de juego y la falta de contundencia atrás han encendido los primeros murmullos en San Mamés, donde se exige una reacción drástica para evitar que la espiral negativa se prolongue.

Y ahora llega el Barcelona en el partido de recuperación de la primera jornada, mañana jueves 27 en el Camp Nou, sin duda un calendario exigente para la escuadra rojiblanca, que puede llegar al fin de semana con 0 puntos de 6 posibles.

Examen de urgencia en La Quiniela: Celta-Athletic y el empuje de LaLiga F Moeve

Este mar de dudas rojiblanco buscará redención en la Jornada 3 de La Quiniela, en la que el Athletic Club visitará a un siempre combativo Celta de Vigo en Balaídos en uno de los partidos con mayor picante del boleto. Un cruce directo que compartirá cartelera con el histórico desembarco de 4 partidos de LaLiga F Moeve, competición que pasa a tener un papel protagonista en las casillas quinielísticas y que exigirá el máximo conocimiento táctico a los apostantes que aspiren a cazar el bote del fin de semana.